Hace algunos días, la ministra de Educación, María Paz Arzola, anunció que el Gobierno estudia pausar el calendario de traspasos de colegios municipales a los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP), argumentando que el sistema enfrenta problemas estructurales que no han sido resueltos en ocho años de implementación. Ante ese escenario, Acción Educar elaboró un estudio que tiene por objetivo revisar con evidencia cómo han evolucionado los resultados educativos desde que comenzó el proceso de traspaso, analizando indicadores de aprendizaje, convivencia escolar y asistencia en los establecimientos que llevan más tiempo funcionando bajo este modelo.
Así, la investigación comienza mostrando una recuperación en los puntajes SIMCE de los establecimientos SLEP en los últimos años. En Lectura pasaron de 254 puntos en 2022 a 267 en 2025, y en Matemática de 236 a 250 puntos en el mismo período. Sin embargo, pese a esa mejora, los establecimientos SLEP siguen ubicándose por debajo de los municipales, particulares subvencionados y particulares pagados en ambas pruebas durante todo el período analizado.
El estudio continúa con un análisis de la evolución de los puntajes entre 2017 y 2025 en las comunas pertenecientes a SLEP implementados hasta 2022, demostrando que las diferencias son considerables. En Lectura, el 70,8% de las comunas mejoró sus resultados, mientras un 16,7% se mantuvo estable y un 12,5% retrocedió. En Matemática, en cambio, la evolución es notoriamente menor: solo el 52,8% de las comunas mejora, cerca de un 29,2% se mantiene y un 18,1% empeora.
“El promedio puede ser engañoso. Cuando uno mira comuna por comuna, incluso dentro de un mismo SLEP, las trayectorias son muy distintas. Hay territorios que mejoran con fuerza y otros que se estancan o empeoran, y eso es una señal de que el modelo necesita algunos ajustes”, señaló Elisa Vergara, investigadora de Acción Educar.
Estas diferencias se mantienen incluso al analizar exclusivamente los cuatro SLEP con mayor tiempo de funcionamiento, aquellos implementados en 2018: Barrancas, Costa Araucanía, Huasco y Puerto Cordillera. En Lectura, un 53,8% de sus comunas mejora, pero en Matemática esa cifra cae al 46,2%, con un 38,5% de comunas estancadas y un 15,4% en retroceso. “Esto nos demuestra que el tiempo de implementación por sí solo no garantiza resultados consistentes”, comenta Vergara.
Convivencia escolar: alzas generalizadas, pero con casos que superan con creces el promedio nacional
En cuanto a las denuncias por convivencia escolar a 2025, al medir por cada 1.000 estudiantes en los mismos cuatro SLEP implementados en 2018, se observa un aumento en todos. De todas formas, este incremento ocurre en un contexto donde la tasa nacional de denuncias también subió en un 85%, lo que refleja un deterioro generalizado de la convivencia escolar en el país.
Sin embargo, la magnitud del alza varía significativamente entre territorios. Mientras Barrancas registró un incremento del 83,7% y Puerto Cordillera del 54,7%, Costa Araucanía y Huasco exhibieron aumentos de 219,1% y 195,2% respectivamente, más del doble de la variación nacional. A nivel comunal, aproximadamente la mitad de las comunas analizadas muestran subidas por sobre la variación nacional observada en el período.
Asistencia: recuperación incompleta respecto a niveles prepandemia
En materia de asistencia escolar, los cuatro SLEP implementados en 2018 muestran una recuperación respecto de los niveles registrados durante la pandemia, pero sin retornar completamente a los niveles de 2017. Las variaciones entre ese año y 2025 fluctúan entre -1 y -3 puntos porcentuales según el servicio, con diferencias también a nivel comunal: mientras comunas como Cerro Navia y Andacollo mantienen niveles similares a los prepandemia, otras como Huasco y Toltén exhiben caídas más pronunciadas, de 5 y 4 puntos porcentuales respectivamente.
“La evidencia muestra que hay avances, pero también retrocesos, y es algo que ha sido documentado en diversos diagnósticos. Por eso valoramos la decisión que tomó el Gobierno, pero consideramos que la pausa debe ir acompañada de soluciones concretas a los problemas que llevan años sin resolverse asociados directamente a la gestión”, concluyó Francisca Espinoza, directora de Estudios de Acción Educar.





















