El Presidente de la República, José Antonio Kast, y la ministra de Educación, María Paz Arzola, firmaron este mediodía el Compromiso Nacional por el Aprendizaje Lector, acuerdo transversal cuya meta es que a 2030 todos los niños en Chile lean comprensivamente antes de terminar 2º básico. Las firmas se produjeron en el acto conmemorativo del primer año de vida del acuerdo, que se desarrolló en el Patio de Los Cañones del Palacio de La Moneda y contó con la participación de exministros de Educación, parlamentarios y representantes de la sociedad civil. En el encuentro se mostraron los avances y se proyectaron los desafíos de los próximos años de esta iniciativa organizada por la red Por Un Chile que Lee.
El Presidente José Antonio Kast, quien había firmado en 2025 como candidato a la presidencia y hoy lo reafirmó como máxima autoridad del país, destacó que “cuando un niño aprende a leer bien, empieza a entender por sí mismo el mundo que lo rodea. Puede resolver un problema, descubrir una historia, aprender algo nuevo. La lectura no es una herramienta más. Es la llave maestra que permite abrir todas las puertas del conocimiento. Y por eso importa tanto que los niños aprendan a leer bien y a tiempo”.
“Nos hemos puesto una meta ambiciosa: que al año 2030 todos los niños de Chile lean comprensivamente antes de terminar segundo básico. Para lograrlo, el Ministerio de Educación va a concentrar sus esfuerzos en la educación parvularia, en primero y en segundo básico, especialmente en los aprendizajes fundamentales. Así, cada escuela va a saber qué niños necesitan apoyo y en qué, para que podamos llegar con ese apoyo a tiempo”, concluyó.
En tanto, la ministra de Educación, María Paz Arzola, reconoció que “no es un objetivo fácil. Hoy 3 de cada 5 niños no logra leer a tiempo y las escuelas de contextos socioeconómicos medios y bajos que logran sostenidamente que sus estudiantes aprendan a leer oportunamente son muy muy pocas”. Por eso, añadió, “necesitamos a cada uno de ustedes para visibilizar la importancia de este desafío, y la urgencia de empujar acciones conjuntas que nos permitan lograrlo, y atender los rezagos que todavía persisten en los cursos siguientes”.
La autoridad precisó que “esta prioridad se expresa en nuestra propuesta de presupuesto para 2027. Dentro de un marco fiscal exigente, hemos reorientado recursos hacia la primera infancia: proponemos aumentar el financiamiento para la operación de los jardines infantiles, lo que permitirá aumentar el monto por niño en aquellos que funcionan Vía Transferencia de Fondos, como no se hacía en más de una década. Fortalecer los aprendizajes exige partir temprano. En la educación parvularia se desarrolla el lenguaje, el vocabulario y la comprensión oral, habilidades que preparan a los niños para aprender a leer. Priorizar este nivel es fortalecer esas bases y ofrecer mejores oportunidades desde el comienzo”.
La ministra Arzola destacó estrategias que ha puesto en marcha el Mineduc como el Plan Chile Aprende y Avanza, Impulso Lector y el Plan de Apoyo Diferenciado a Establecimientos (PADE) en 147 establecimientos priorizados. “El objetivo es ambicioso. Necesitamos multiplicar y articular los esfuerzos. Invito a las organizaciones de la sociedad civil, a los parlamentarios, a los comunicadores y al mundo académico a contribuir desde sus distintos roles: impulsando iniciativas y manteniendo el aprendizaje lector de los niños entre nuestras prioridades. Como ministerio, seguiremos claros en nuestras prioridades, articulando nuestros esfuerzos para apoyarlos y avanzar juntos hacia la meta que nos convoca”, concluyó.
En el mismo sentido, el subsecretario de Educación, Daniel Rodríguez, indicó que «esta actividad refleja el compromiso que tenemos como ministerio con el desarrollo de la lectura y la recuperación de los aprendizajes. A través de nuestro plan Chile Aprende y Avanza, estamos impulsando acciones concretas para que los estudiantes fortalezcan sus habilidades lectoras y cuenten con mejores herramientas para aprender. Ese es nuestro compromiso: que cada estudiante en Chile pueda aprender más y mejor».
Por su parte, Ester Kuisch Laroche, directora de la Oficina Regional de Unesco en Santiago, señaló que “el Compromiso Nacional por el Aprendizaje Lector representa un hito para Chile: unir voluntades en torno a una meta fundamental, que todos los niños y niñas aprendan a leer y comprender textos a tiempo. La lectura no es solo una habilidad escolar, sino la base para acceder a otros aprendizajes y desarrollar el pensamiento crítico. A poco más de un año de su lanzamiento, el desafío es transformar este compromiso en avances concretos y sostenibles hacia el 2030. Desde la Unesco, reafirmamos nuestra disposición a acompañar este esfuerzo colectivo, clave para el futuro de la educación en Chile”.
Por otra parte, Carolina Andueza, presidenta Por un Chile que Lee, recordó que “hace poco más de un año demostramos que, incluso en un país donde muchas veces pensamos distinto, somos capaces de ponernos de acuerdo en aquello que verdaderamente importa: el futuro de nuestros niños y niñas. Somos miles de personas -profesores, directivos, familias y comunidades- que trabajamos cada día para hacer realidad este sueño. Nos une una meta y una hoja de ruta compartida, con siete pilares sustentados en evidencia, que orientan nuestros esfuerzos y nos permiten avanzar juntos”.
Sostuvo que “la perseverancia es esencial. Por eso estamos hoy aquí, para renovar este compromiso y seguir convirtiéndolo en decisiones políticas y técnicas, en recursos y en acciones sostenidas en el tiempo. Chile ha construido capacidades que debemos reconocer. Pero hoy necesitamos dar un salto; debemos aprender juntos cómo acelerar el avance que nos falta para que todos los niños y niñas lean a tiempo. No basta con multiplicar buenas iniciativas. Necesitamos un esfuerzo sistémico, sostenido y a gran escala, con decisiones e inversión acordes a la magnitud del desafío. Necesitamos movilizar a Chile entero”.
Siete pilares
A la fecha, más de 300 autoridades, académicos y representantes de la sociedad civil han suscrito el Compromiso Nacional por el Aprendizaje Lector, que se sustenta en estos siete pilares:
- Priorizar y difundir la meta nacional de aprendizaje lector;
- monitorear y reportar periódicamente el avance hacia la meta;
- asegurar la calidad de la enseñanza de la lectura y escritura inicial en las aulas, a través de enfoques, prácticas y formación docente efectivas, basadas en evidencia;
- actuar desde la primera infancia y con las familias;
- identificar y atender a tiempo a cada estudiante en situación de rezago lector;
- promover el acceso a libros, bibliotecas y experiencias de fomento lector incluyendo a familias y mediadores;
- y reconocer y difundir los avances graduales en enseñanza de la lectura como ejemplos que promuevan aprendizajes para llegar a la meta nacional.





















