Entre julio de 2025 y enero de 2026, 43 agrupaciones voluntarias midieron la basura en 71 sitios de muestreo distribuidos en 58 ríos, desde Arica hasta Punta Arenas. 

Se encontraron grandes acumulaciones de basura (más de 25 objetos) en más de la mitad de los sitios monitoreados, y las mayores abundancias en los ríos Lluta y Loa en el Norte Grande, zona en actual estado de catástrofe por aluviones. 

El programa de ciencia participativa Científicos de la Basura, de la Universidad Católica del Norte (UCN), publicó los resultados del IV Muestreo Nacional de Basura en Ríos de Chile, cuyo trabajo de campo se realizó entre julio de 2025 y enero de 2026, abarcando 71 sitios de muestreo distribuidos en 58 ríos, desde el río Lluta en Arica hasta el río Las Minas en Punta Arenas.

Los voluntarios (escolares, ONG e instituciones públicas) aprendieron una misma metodología estandarizada, contaron y clasificaron objetos en las riberas y monitorearon la superficie del río con una red especial para atrapar microplásticos, cuyas muestras se analizan actualmente en Alemania.

Los ríos son fuente de agua dulce y biodiversidad y, además, son una de las principales vías por las que la basura llega al mar. “Detrás de cada río de Chile, venas vitales de nuestro país, hay un grupo humano que vela por su defensa. Su trabajo voluntario va mucho más allá de la basura, cada río tiene amenazas más terribles. Sin embargo, en esto podemos unirnos y generar este ruido que permita visibilizar todo lo que hacen los grupos medioambientales de cada territorio”, señala Mauricio Ergas L´Homme, biólogo marino y principal coordinador de este monitoreo.

RESULTADOS

La basura estuvo presente en todos los ríos monitoreados. En total, registraron más de 7.000 objetos, con una abundancia promedio de 1,7 objetos por metro cuadrado de ribera, registrando los valores más altos en el norte grande del país. Particularmente, en los ríos Lluta y Loa se encontraron grandes basurales y elevadas cantidades de residuos. 

Los plásticos encabezaron la composición con un 27,6 % del total, seguidos por los metales (17,6 %), las colillas de cigarrillo (14,8 %), los vidrios (14,0 %) y los papeles (12,0 %). Al clasificar la basura en detalle, un tercio de todo lo recogido (33,2 %) resultó ser plástico de un solo uso, principalmente envoltorios y botellas.

Los equipos registraron 413 acumulaciones de basura, de las cuales 105 fueron grandes (sobre 25 objetos). En más de la mitad de los sitios se encontró al menos una acumulación grande, y en ellas con frecuencia se observaban pedazos de vidrio, artículos de higiene personal usados y objetos metálicos afilados, un riesgo directo para las personas y la fauna que usan la ribera. Al preguntarse de dónde viene esta basura, los equipos determinaron que la principal fuente eran los visitantes de la ribera, los habitantes de los poblados cercanos y el vertimiento ilegal de grandes cantidades de basura en los sitios y desde los puentes.

ANÁLISIS DE RSULTADOS

El Muestreo Nacional de Basura en Ríos de Chile se realiza cada cuatro años desde 2013, lo que permite comparar el estado de los ríos chilenos a lo largo de doce años. De esta manera, al comparar los datos de 2013, 2017 y 2021 muestra que la abundancia de basura se ha mantenido sin una disminución aparente, pese a las leyes que ahora existen, como la que prohibió la entrega de bolsas plásticas (Ley 21.100, de 2018) y la Ley Chao Colillas (Ley 21.413, de 2022).  Pese a estas medidas, las bolsas plásticas siguen apareciendo en ocho de cada diez sitios y las colillas se mantienen entre los objetos más abundantes de la ribera. 

Estos resultados, señalan los Científicos de la Basura, refuerzan la necesidad de cuidar las riberas por parte de las personas y también de contar con una mayor fiscalización y prevención por parte de los municipios y otras instituciones del Estado, además de mantener el monitoreo periódico, que es lo único que permite saber si estas medidas producen cambios reales en el ambiente. 

La ley que regula los plásticos de un solo uso (Ley 21.368, de 2021) entró en una nueva etapa en febrero de 2026, que restringe los utensilios y envases plásticos en locales de comida. Esto sucede un mes después de terminado este muestreo, de modo que estos datos quedan como la línea base contra la cual se podrá evaluar su efecto en los próximos años.

El informe también advierte que lo que se acumula en una ribera no se queda ahí. Los ríos chilenos son cortos y empinados, y cuando llueve, se activan las quebradas facilitando el transporte de residuos directamente hacia el mar. “Lo que se junta en las riberas termina en el océano después de las lluvias. Eso observamos después del temporal de julio de este año y estamos ahora monitoreando con lo ocurrido en el Río Elqui y la región de Coquimbo. El río 

trajo tanto material que dejó las playas de la bahía de Coquimbo cubiertas de escombros, palos y basura” cuenta Nelson Vásquez Farreaut, director del programa Científicos de la Basura.

Los aluviones registrados en Tocopilla, Antofagasta e Iquique muestran ese mismo mecanismo en acción. En las cuencas áridas del norte la basura queda expuesta durante años en cauces secos y quebradas, y basta una crecida para que todo eso se mueva de una vez hacia el mar. Limpiar una ribera y mantener sin basura las quebradas antes de que llueva es mucho más barato, y mucho más posible, que recuperar esa basura del océano. 

Revisa el informe completo aquí: AQUÍ

Para citar el informe: 

Científicos de la Basura (2026). Informe de resultados del IV Muestreo Nacional de Basura en Ríos de Chile. Programa Científicos de la Basura, Universidad Católica del Norte, Coquimbo, Chile. 33 p.

Más información: https://cientificosdelabasura.ucn.cl/

Contacto: cientificosdelabasura@gmail.com

 

Google News Portal Educa
Síguenos en Google Noticias

Equipo Prensa
Portal Educa