SALUD. Estudiantes de Medicina Veterinaria de la Universidad del Alba sede Antofagasta, se capacitaron en la vigilancia del mosquito ante los 20 focos activos registrados en la capital regional.
“Quiero aportar a la salud pública y ser un aporte en materia sanitaria”. Esa es la motivación de uno de los estudiantes de Medicina Veterinaria de la Universidad del Alba sede Antofagasta, quien participó en una jornada educativa sobre el mosquito Aedes aegypti. La actividad cobra especial relevancia en la capital regional, donde se registran actualmente 20 focos activos asociados a su hallazgo, debido a que este insecto puede transmitir virus causantes de enfermedades como dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla.
Junto a este alumno, cerca de otros 60 estudiantes de segundo, tercero y cuarto año de la carrera participaron en la capacitación, cuyo objetivo fue fortalecer sus conocimientos para reconocer el mosquito, comprender los riesgos sanitarios asociados a su presencia y conocer las medidas que permiten prevenir su propagación. Durante la jornada, pudieron observar un ejemplar del insecto y aprender sobre sus características y las acciones de vigilancia y control.
“Es importante el rol del médico veterinario, ya que tiene un concepto sobre el ecosistema y sobre las enfermedades que pueden llegar a transmitirnos también a las personas”, señaló Fabiola Rivas, coordinadora de la Unidad de Zoonosis y Vectores de la Secretaría Regional Ministerial de Salud de Atacama.
La profesional destacó, además, la importancia de sensibilizar a las nuevas generaciones para mejorar la difusión de información preventiva y la comunicación con la comunidad.
“Es importante sensibilizar a las nuevas promociones de médicos veterinarios porque nos permiten también mejorar la comunicación con el entorno y con los vecinos, ya que son generalmente actores relevantes para aumentar el conocimiento en la población”, explicó.
La actividad también se vinculó con los contenidos de la carrera relacionados con la prevención de enfermedades transmisibles, la vigilancia de vectores y la relación entre la salud animal, humana y ambiental, aspectos que forman parte de la preparación profesional de los estudiantes.
Durante la jornada, los estudiantes pudieron resolver dudas relacionadas con las consultas que habitualmente recibe la autoridad sanitaria. El objetivo es que conozcan cómo reconocer el vector y puedan orientar a otras personas sobre la importancia de informar oportunamente cualquier hallazgo.
EL CONTROL TAMBIÉN DEPENDE DEL ENTORNO
La vigilancia del Aedes aegypti no termina con la identificación del mosquito. También requiere observar las condiciones que pueden favorecer su reproducción y limitar los espacios que podrían convertirse en criaderos.
“Es muy importante el entorno, ya que podemos controlar la densidad vectorial a través de la limitación de los criaderos potenciales o criaderos que hay en el sector”, agregó Rivas.
La colaboración de los vecinos también puede marcar una diferencia. Según la profesional, uno de los hallazgos recientes fue notificado por una persona de la comunidad, lo que pone de relieve la importancia de reconocer el mosquito y comunicar su presencia a la autoridad sanitaria.
El llamado es a informar oportunamente cualquier hallazgo para que los equipos especializados puedan evaluar la situación y realizar las acciones de vigilancia y control correspondientes.
UNA SALUD: PERSONAS, ANIMALES Y AMBIENTE
La capacitación se desarrolla en el contexto de la alerta sanitaria multiamenaza por enfermedades transmitidas por vectores, influenza aviar y hantavirus, cuya vigencia fue extendida hasta el 31 de julio de 2027.
Para Camila Cifuentes, directora de la carrera de Medicina Veterinaria de la Universidad del Alba, sede Antofagasta, abordar estas problemáticas durante la formación permite comprender que el trabajo veterinario también cumple un papel en la prevención de riesgos que afectan a la población.
“Es importante que nuestros estudiantes, desde su formación temprana, ya tengan contacto con los colegas que trabajan en estos lugares”, sostuvo.
Cifuentes relacionó esta experiencia con el enfoque de Una Salud (One Health), que considera la conexión entre la salud de las personas, los animales y el medioambiente.
“Los veterinarios trabajamos por la salud mundial y trabajamos para que todos los seres vivos del planeta tengamos la mejor salud posible”, afirmó.
Entre los síntomas de las enfermedades que puede transmitir el Aedes aegypti se encuentran la fiebre alta, el dolor de cabeza y muscular y las náuseas. En el caso de la fiebre amarilla, también puede presentarse coloración amarillenta de la piel y los ojos.





















