La evaluación de seguimiento realizada por CEDEP —Centro de Estudios de Desarrollo y Estimulación Psicosocial, institución especializada en investigación y evaluación en primera infancia— evidenció resultados positivos del Programa Aprender en Familia (PAF) de Fundación CAP en el desarrollo y aprendizaje de niños y niñas, especialmente en el área del lenguaje, además de mejoras en la participación familiar, asistencia al jardín infantil y fortalecimiento de las competencias parentales y de los equipos educativos relacionadas con el apoyo en el aprendizaje y desarrollo de los niños y niñas.
El estudio, desarrollado entre 2024 y 2025 en siete jardines infantiles de Quinta Normal (actualmente del SLEP Los Parques), consideró el seguimiento durante los dos años de Programa, a 221 niños y niñas de estos establecimientos, además de sus apoderados, equipos educativos y directoras. La investigación utilizó instrumentos estandarizados, entre ellos el TADI (Test de Aprendizaje y Desarrollo Infantil) para evaluar a los niños y niñas.
Impacto en el Desarrollo y Aprendizaje Infantil (Resultados TADI)
Los datos confirman que la participación activa de los apoderados en las distintas actividades y estrategias del Programa se asocia a mejoras directas en los cuatro indicadores de desarrollo de los párvulos, aumentando los niveles óptimos y disminuyendo las zonas de riesgo:
Los resultados globales de la evaluación TADI 2025 evidencian una asociación positiva entre la participación familiar y el desarrollo infantil. Entre los párvulos cuyas familias registraron una buena participación en el programa, el 38,8% alcanzó el nivel de desarrollo esperado (Normal/Avanzado), superando el 28,6% observado entre aquellos con baja o regular participación.
- Desarrollo Socioemocional: Se registró un aumento estadísticamente significativo. Mientras que el 40,3% de los niños y niñas cuyos padres tuvieron una baja participación se ubicó en el nivel óptimo (Normal/Avanzado), esta proporción aumentó a un 52,2% entre quienes contaron con una mayor participación familiar.
- Desarrollo del Lenguaje: En línea con el foco del programa en promover experiencias de lectura y fortalecer el involucramiento familiar desde la primera infancia, los resultados muestran que los niños y niñas con una mayor participación familiar alcanzaron un 37,3% en el nivel óptimo (Normal/Avanzado), frente al 30,5% registrado entre quienes tuvieron una baja participación.
*Asimismo, la comparación de las evaluaciones TADI pre y post implementación del programa evidencia un aumento en la proporción de párvulos ubicados en el nivel Normal/Avanzado, que pasó de un 23,5% en 2024 a un 32,6% en 2025.
- Desarrollo Cognitivo: En el área cognitiva, una mayor participación de los padres se asoció con una disminución de más de 10 puntos porcentuales en la proporción de niños y niñas ubicados en la zona de Retraso/Riesgo, pasando de un 31,2% a un 20,9%.
- Desarrollo de Motricidad: Se observó que una mayor participación de los padres favoreció el desarrollo de la motricidad de los párvulos. En este ámbito, la proporción de niños y niñas en la zona óptima (Normal/Avanzado) aumentó casi 10 puntos porcentuales, pasando de un 35,1% a un 44,8%.
“Los resultados muestran con claridad que cuando las familias participan activamente en los procesos educativos, se fortalecen los aprendizajes, la asistencia y el bienestar de niños y niñas. La relación entre familia y comunidad educativa cumple un rol fundamental en el desarrollo infantil”, señaló María José Castro, directora ejecutiva de Fundación CAP.
Junto con los resultados de desarrollo infantil, la evaluación mostró progresos en:
- Competencias de los apoderados: En esta dimensión también hubo mejoras notorias, especialmente en las habilidades de los padres para apoyar el aprendizaje en el hogar.
Un 61% de las familias con «buena participación en el Programa» alcanzó el nivel «Bueno» en esta medición, en contraste con el 41.7% en la misma categoría registrado en el grupo de «baja + regular participación».
Asimismo, la proporción de apoderados ubicados en los niveles “Aceptable/Insuficiente” disminuyó de un 58,3% a un 39%, evidenciando un fortalecimiento de las habilidades parentales asociado a la participación en el programa.
- Competencias educadoras y técnicos en educación parvularia: Las educadoras y técnicos en Educación Parvularia de estos centros mostraron mejoras significativas en sus competencias para fomentar el involucramiento parental y una mayor valoración del trabajo colaborativo con las familias al finalizar el programa. Los profesionales evaluados en el nivel «Bueno» aumentaron desde un 7.9% en la etapa previa, a un 23.8% en la medición post implementación.
“El Programa permitió que las familias se reconocieran como actores fundamentales en el aprendizaje de sus hijos e hijas, junto a un trabajo colaborativo de los equipos educativos”, agregó María José Castro.
- Aumento de la asistencia: En promedio, la asistencia al jardín infantil aumentó de un 72,6% en 2024 a un 76,6% en 2025, tras la implementación del programa, lo que equivale a un incremento de 131 a 142 días promedio de asistencia.
*Además, los resultados muestran una asociación positiva entre la participación de los apoderados en el Programa Aprender en Familia (PAF) y la asistencia de los niños y niñas. El grupo con buena participación registró una asistencia promedio de 80,3%, superando a los grupos con participación regular (78,3%) y participación baja (70,3%).





















