La oferta definitiva de carreras para la admisión 2027 trae una noticia que quizás pasará inadvertida, este será el último proceso en que el puntaje Ranking opere como una bonificación sobre las Notas de Enseñanza Media (NEM), tal como funciona desde su debut en 2013. Desde la admisión 2028, lo reemplaza el «Nuevo Ranking», puntaje que premia el lugar que ocupan las notas de cada estudiante frente a las de quienes pasaron por su mismo colegio en los tres años anteriores. El instrumento que nació para reconocer el esfuerzo relativo se retira tras quince períodos, por lo que vale la pena escribir su balance.
Ese balance no necesita adjetivos, diversos estudios, columnas de opinión y hasta las propias actas del Comité Técnico de Acceso concuerdan. En agosto de 2023, el subsecretario de Educación Superior afirmó que «es evidente que el puntaje Ranking no contribuye a otorgar mayor equidad al sistema, como se lo había propuesto en un comienzo». En abril de 2025, en el propio comité se reconoció que el instrumento terminó produciendo el efecto contrario al que prometía. Y el DEMRE lo cuantificó: una correlación de 0,98 con el NEM, diferencias de hasta 400 puntos entre los primeros lugares de dos colegios distintos, y un aporte predictivo que deja de ser significativo cuando se controla por NEM y pruebas.
Los números muestran cuánto cambió el sistema. En 2012, antes de que existiera el Ranking, apenas una carrera del sistema ponderaba el NEM en 50% o más. En 2013, el año en que el Ranking debutó, ya lo hacía el 13,6% de las carreras, sumando NEM y Ranking. En la oferta 2027 lo hace el 49%: 1.067 carreras, es decir, una de cada dos pondera NEM y Ranking tanto o más que todas las pruebas juntas. El instrumento como tal muere, los incentivos que creó quedan vivos, y existen al menos tres desafíos que el Comité tiene por delante.
El primero es recalibrar el peso del desempeño escolar. El Nuevo Ranking mide algo distinto y deja de ser un bono sobre el NEM, pasando a ser un puntaje propio, de modo que las ponderaciones vigentes, pensadas para el instrumento antiguo, habrá que decidirlas nuevamente. La mesa de expertos propuso una regla común, que NEM y Ranking sumados pesaran entre 10 y 40%, los rectores optaron por la autonomía y mantuvieron el tope de 70%.
El segundo es la fuga hacia el NEM. Cuando el Ranking deje de ser una bonificación, las universidades habituadas al peso escolar podrían trasladar esos puntos al NEM. El problema es que este compara lo incomparable, un mismo promedio no vale lo mismo en dos colegios que califican distinto, y su inflación de notas ya está documentada. La propia Subsecretaría vio el riesgo y planteó en junio reducir gradualmente su ponderación máxima, «con miras a una eventual eliminación futura». La «comisión de notas» que iba a estudiar el problema, anunciada en enero de 2022 con informe comprometido ese mismo año, no volvió a aparecer en las actas.
El tercero es explicar, y el plazo corre. El Nuevo Ranking regirá desde la admisión 2028, y quienes lo estrenarán cursan hoy tercero medio, cuando se preparen para postular, tres de los cuatro años de notas que determinan su puntaje ya estarán cerrados. Queda poco más de un año para que estudiantes, familias y colegios entiendan cómo funciona un indicador basado en una distribución normal asimétrica, un concepto que exige una explicación cuidadosa. Un instrumento que decidirá trayectorias de vida necesita algo más que una resolución, requiere la explicación pública que el sistema prometió, llevada a las salas de clases y a quienes orientan a los alumnos, y una evaluación continua que esta vez empiece desde el primer año.
El Ranking se despide sin haber cumplido el objetivo para el que se creó, debía dar más equidad al acceso universitario, y el propio sistema terminó reconociendo que no lo logró. Que su reemplazo no repita la historia depende de decisiones que todavía están abiertas, cuánto puede pesar, hacia dónde no puede fugarse el peso, y quién le explica el cambio a los que postulan. La admisión 2027 cierra una época, las advertencias para que la próxima no empiece igual ya están escritas.





















