- Iniciativa de Innovación Abierta convocada por la Universidad San Sebastián, la Escuela Buena Esperanza y la Municipalidad de Curanilahue, pretende identificar brechas de conocimiento sobre cambio climático y sus impactos locales, mediante un proceso de ciencia ciudadana liderado por niños y niñas.
La Universidad San Sebastián (USS) inició en Curanilahue un proyecto orientado a caracterizar las brechas de conocimiento existentes en el territorio respecto de las problemáticas socioambientales asociadas al cambio climático, en alianza con la Escuela Buena Esperanza y la Municipalidad de Curanilahue, comuna que enfrenta crecientes riesgos de incendios, inundaciones y escasez hídrica derivados de la emergencia climática y de la actividad minera y forestal presente en la zona.
Este proyecto de Innovación Abierta -instrumento de Vinculación con el Medio- contempla la elaboración y aplicación de un instrumento de diagnóstico liderado por la comunidad educativa de la Escuela Buena Esperanza, que será aplicado a distintos sectores de la comuna. El proceso contará con la participación de estudiantes de las carreras de Obstetricia, Medicina, Terapia Ocupacional, Geología y Trabajo Social de la USS, quienes trabajarán de manera interdisciplinaria junto a alumnos de la escuela.
Enfoque de co-creación
“La innovación de este proyecto radica en su enfoque de co-creación como una investigación que prioriza un proceso de ciencia ciudadana, donde los estudiantes de la Escuela Buena Esperanza, apoyados por la Universidad y la Municipalidad, diseñan sus propias herramientas para diagnosticar a su comunidad respecto al cambio climático. Esto responde directamente a la falta de espacios de participación infantil, convirtiendo a los niños y niñas en investigadores de su propia realidad”, señaló Constanza L. Quiroz, docente del Departamento de Ciencias Biológicas y Químicas de la Facultad de Ciencias de la USS
La iniciativa da continuidad a las investigaciones previas desarrolladas por el grupo Explora de la Escuela Buena Esperanza, centradas en el río Curanilahue, las inundaciones, el uso de suelo en zonas de ribera y las enfermedades gastrointestinales asociadas a salud pública.
Como explicó Valeria Fontalba, profesora de la Escuela que participa en el grupo Explora, “este proyecto no solo permite conocer la opinión de los vecinos frente al cambio climático, sino que también genera conciencia sobre esta problemática. Al involucrar a los estudiantes en la creación de las encuestas, se promueve su participación activa, el desarrollo de habilidades como el pensamiento crítico y el sentido de responsabilidad social, haciéndolos parte de un proceso real que impacta su entorno”.
Modelo participativo
A partir de este trabajo previo, el proyecto avanzará hacia la caracterización de la brecha de conocimiento de la comunidad respecto del cambio climático y sus impactos locales, mediante un modelo de liderazgo participativo en el que los estudiantes del establecimiento liderarán el levantamiento y análisis de información.
La Municipalidad de Curanilahue participa a través de su Departamento de Medio Ambiente, unidad que lideró en 2024 la elaboración del Plan de Acción Comunal para el Cambio Climático. Desde las primeras reuniones, el municipio ha aportado antecedentes sobre los grupos de la comunidad que deben ser incorporados al levantamiento, los temas prioritarios a consultar y las estrategias para realizar el trabajo territorial.
Al respeto, Mariela Medrano, directora de Medio Ambiente, Aseo y Ornato de la Municipalidad señaló que “esta colaboración es una excelente oportunidad de aprendizaje para todas las partes, pero en especial para los niños y niñas, quienes fortalecen sus capacidades y conectan con la universidad, lo que les acerca a la idea de ser profesionales. Esto es importante porque nuestra comuna es vulnerable y, muchas veces, llegar a la educación superior se ve como algo muy lejano”.
Talleres mensuales
La primera etapa de ejecución del proyecto se extenderá hasta el mes de julio, mientras que segunda se ejecutará entre agosto y diciembre, periodo en que se aplicará el instrumento elaborado a la población de Curanilahue, y se identificarán las brechas y desafíos que se presentan frente al cambio climático.
Durante esos meses, estudiantes de la USS impartirán talleres mensuales a los escolares para abordar los efectos del cambio climático en la población. En estos espacios, elaborarán de manera participativa las preguntas del instrumento de diagnóstico, utilizando un lenguaje cercano y pertinente para su comunidad. Todo el proceso contará con la validación de un Comité de Ética.
Luis Ruiz, director de la Escuela Buena Esperanza, manifestó que “el conocimiento no puede quedarse encerrado entre cuatro paredes; cobra verdadero sentido cuando se pone al servicio de las necesidades reales de la gente. Que la Universidad San Sebastián baje al territorio, a una comuna como la nuestra, y se vincule con la educación pública, demuestra un compromiso ético con el desarrollo. Para nuestros niños, ver a académicos e investigadores trabajando con ellos en su propia escuela les amplía el horizonte y les demuestra que la ciencia es algo vivo y cercano”.





















