En el sistema escolar chileno, una preocupación persistente ha sido la existencia de brechas en los aprendizajes de matemáticas, particularmente asociadas a variables de género y nivel socioeconómico. Estas brechas se reflejan tanto en los resultados de aprendizaje como en las trayectorias educativas de los estudiantes. En este contexto, los resultados de la medición PISA 2022 muestran que Chile se encuentra entre los países con mayores niveles de ansiedad matemática a nivel internacional.

La ansiedad matemática (AM) se define como un estado emocional negativo que se manifiesta durante la interacción con las matemáticas y que afecta de manera significativa el rendimiento en esta área en niños, adolescentes y adultos. La evidencia empírica indica, además, que la AM se asocia a una menor confianza en las propias capacidades, a una disminución de la autoestima académica y al desarrollo de actitudes negativas hacia el aprendizaje de las matemáticas.

Si bien la ansiedad matemática incide negativamente en el rendimiento escolar, presenta la particularidad de ser una variable susceptible de intervención. Diversos estudios señalan que, mediante la implementación de acciones pedagógicas adecuadas, es posible modificar las condiciones que favorecen su aparición y mantención, contribuyendo a mejorar las experiencias de aprendizaje en el área de matemáticas.

En este contexto, MIDE UC, el Centro de Medición de la Pontificia Universidad Católica de Chile, con la articulación de Corporación Bien Público, ha desarrollado el instrumento AMAT (Ansiedad Matemática) una herramienta diseñada para estudiantes de 2° a 6° básico, cuyo objetivo es identificar y monitorear los niveles de ansiedad matemática y aportar información relevante para la toma de decisiones pedagógicas.

¿Qué características tiene AMAT?

Rigor metodológico:
El instrumento es un cuestionario de 21 ítems, que utiliza escalas gráficas para facilitar la expresión de emociones en estudiantes de enseñanza básica, favoreciendo la comprensión y la validez de las respuestas.  El cuestionario presenta altos niveles de confiabilidad, (Alpha de Cronbach de 0,85). Asimismo, fue sometido a un pilotaje a gran escala con una muestra de 3.251 estudiantes, lo que permitió evaluar su desempeño psicométrico en contextos escolares diversos.

El AMAT se basa en el modelo de Teoría de Respuesta al Ítem (IRT), lo que permite estimar de manera precisa los niveles de ansiedad matemática y comparar el progreso de los estudiantes a lo largo del tiempo, especialmente en aplicaciones antes y después de una intervención pedagógica.

Reportería y uso de resultados:
El instrumento genera reportes que permiten a equipos directivos y sostenedores realizar análisis diferenciados por género y por curso, así como identificar la proporción de estudiantes con niveles de ansiedad superiores al promedio. 

Síntesis para la gestión escolar:
La información proporcionada por AMAT permite apoyar una gestión escolar basada en evidencia pues revela posibles brechas en ansiedad matemática y orienta la implementación de estrategias pedagógicas y de apoyo focalizadas.

Superar la ansiedad matemática es un desafío que nos convoca a todos

El siguiente cuestionario ha sido elaborado para que directivos, docentes, personal técnico-pedagógico y actores del mundo educativo comprendan la importancia de la ansiedad matemática y reflexionen en torno a las estrategias para abordarla de manera efectiva en sus comunidades escolares.

  1. ¿Qué es exactamente la ansiedad matemática y por qué no es lo mismo que una simple dificultad de aprendizaje? La ansiedad matemática es una respuesta psicológica caracterizada por sentimientos de tensión y temor ante tareas que involucran números o la resolución de problemas. Es un estado afectivo que genera una percepción de indefensión frente a tareas o evaluaciones matemáticas, interfiriendo directamente en la capacidad de procesar información numérica incluso en estudiantes con potencial académico.
  2. ¿Cuál es la relación entre ansiedad y el rendimiento académico de los escolares? Estudios previos han mostrado que existe una relación inversa significativa: a mayor nivel de ansiedad matemática, menor es el rendimiento académico del estudiante en matemática. Esta relación es compleja y a menudo recíproca, ya que un bajo rendimiento puede generar inseguridad, alimentando un ciclo negativo donde la ansiedad bloquea procesos cognitivos (como la memoria y el razonamiento) que son necesarios para resolver tareas matemáticas.
  3. ¿Por qué es importante que las instituciones escolares identifiquen este fenómeno tempranamente? Es importante porque la ansiedad matemática puede detectarse ya al inicio de la educación primaria y tiende a aumentar durante la escolarización. Intervenir en edades tempranas (8-9 años o incluso antes) ofrece mejores oportunidades de generar cambios profundos y duraderos en la relación socioemocional del alumnado con la disciplina, evitando el abandono o desinterés futuro.
  4. ¿Cómo afecta la ansiedad matemática la elección futura de carrera y el desarrollo profesional de los estudiantes? Los estudiantes ansiosos tienden a desarrollar conductas de evitación, lo que los lleva a descartar trayectorias educativas, cursos o carreras universitarias relacionadas con las matemáticas o más ampliamente STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Esto limita sus oportunidades profesionales y perpetúa la falta de diversidad en campos tecnológicos estratégicos.
  5. ¿Puede un docente contribuir a la ansiedad matemática de sus estudiantes? Las causas de la ansiedad matemática son multifactoriales, donde se combinan aspectos relacionados con el hogar y la experiencia escolar. En este último ámbito, la ansiedad puede incrementarse cuando se emplean enfoques pedagógicos inadecuados, estilos de enseñanza en que se combina la presión por el rendimiento con la creación de un ambiente de temor por las matemáticas y por cometer errores al resolver problemas o ejercicios. El docente puede incluso transmitir su propia ansiedad matemática a sus alumnos en la interacción pedagógica que ocurre en el aula. 
  6. ¿Qué rol juegan las familias y la cultura social en la génesis de esta ansiedad? La influencia de la familia es muy relevante; las actitudes negativas de los padres hacia las matemáticas y el mito social de que esta disciplina es intrínsecamente difícil o exclusiva para «genios» refuerzan la ansiedad en los niños. La cultura a menudo asocia erróneamente la capacidad matemática con la inteligencia general, aumentando la presión sobre cada estudiante.
  7. ¿Por qué se observa una mayor prevalencia de ansiedad matemática en las niñas y cómo deben reaccionar los centros educativos? Numerosos estudios indican que las niñas reportan niveles más altos de ansiedad matemática que los niños, lo cual suele estar vinculado a estereotipos de género y expectativas sociales. Las instituciones escolares deben implementar intervenciones que desacrediten estos estereotipos y fomenten una mentalidad de crecimiento que asegure que tanto niñas como niños se sientan igualmente capaces en el ámbito de las matemáticas y ciencias. Por lo demás, la investigación internacional de las últimas décadas ha demostrado que niños y niñas tienen el mismo potencial para desarrollar las habilidades matemáticas.
  8. ¿Cómo puede medirse la ansiedad matemática de forma objetiva y simple en un establecimiento escolar? Existe evidencia de que el uso de cuestionarios de autorreporte son instrumentos efectivos para medir dicha ansiedad. Desde edades relativamente tempranas los niños son capaces de reconocer en ellos manifestaciones emocionales, cognitivas y conductuales de la ansiedad, y pueden expresarla en las escalas de respuesta de cuestionarios de autorreporte. 
  9. ¿Qué se consideraciones son necesarias para intervenir con eficacia?

Para intervenir con eficacia, debemos comprender que este fenómeno es multidimensional y se manifiesta en tres niveles interconectados: dimensión emocional; dimensión fisiológica-conductual y dimensión cognitiva. Comprender la AM como un fenómeno multidimensional nos permite humanizar el proceso educativo. El aprendizaje no es un acto puramente racional; está profundamente mediado por la autorregulación y el bienestar socioemocional. Si la emoción es negativa, el proceso de aprendizaje simplemente se bloquea, independientemente de la calidad de la instrucción técnica. 

  1. ¿Qué acciones institucionales deben liderar los directivos y jefes de UTP para abordar este problema globalmente? Se debe promover la formación continua del profesorado para abordar los desafíos de la enseñanza de las matemáticas, incluyendo el manejo de las reacciones emocionales negativas de los estudiantes en este dominio. Por ejemplo, se ha observado que los estudiantes con más ansiedad matemática son también los que menos hacen preguntas en clase, lo que lleva a un círculo vicioso que no les permite avanzar. Se debiera fomentar la creación o implementación de programas de intervención psicopedagógica para el manejo de estudiantes con niveles más elevados de ansiedad matemática y fomentar la participación de los padres en el proceso de aprendizaje. Además, es clave que el establecimiento genere un ambiente escolar distendido y de apoyo, donde se celebre el progreso y se trabaje la autoconfianza del alumnado.
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Equipo Prensa
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