– Un panel de investigadores del IMII y diplomáticos en formación discutió desafíos de la diplomacia científica y qué condiciones necesita nuestro país para reforzar su desarrollo científico en biomedicina.

– La instancia reunió a estudiantes de primer y segundo año de la Academia Andrés Bello con investigadores del Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia.

– Pedro Oyarce, embajador y profesor de Gobernabilidad Internacional de la Academia, junto a los Drs. Alexis Kalergis y Pablo González, del IMII, lideraron un panel sobre la materia.

Estudiantes en formación de primer y segundo año de la Academia Diplomática de Chile Andrés Bello visitaron el Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia (IMII) en la UC, en el marco de curso que explora en terreno, ámbitos relevantes de desarrollo nacional. El encuentro, realizado en la Facultad de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica, buscó establecer una conversación bidireccional entre el instituto y los futuros profesionales del área en torno a la diplomacia científica.

La actividad contó con la participación de autoridades de ambas instituciones: por la Universidad Católica, la Vicerrectora de Asuntos Internacionales, María Montt, y la decana de la Facultad de Ciencias Biológicas, Fernanda Pérez. Por la Academia Diplomática asistieron el director de la Academia Diplomática, Embajador Jorge O’Ryan, el Director de la División Multilateral de la Cancillería, Edgard Eckholt, y el Subdirector de la División de Ciencias, Energía, Educación, Innovación y Astronomía (DECYTI), Francisco Carvajal.

El programa incluyó un panel de discusión sobre diplomacia científica, en el que participaron Kalergis, director del IMII; González, investigador asociado del instituto; y Oyarce, embajador y profesor encargado del curso. Los ejes tratados fueron la misión y las acciones del IMII, su experiencia en contribución país y áreas de desarrollo futuro en diplomacia científica aplicada a la biomedicina, junto con el análisis de desafíos de la diplomacia científica para el futuro.

El Dr. Kalergis situó el nivel de la ciencia chilena como punto de partida de la conversación, citando como referencia el uso de investigación nacional durante la pandemia. «Las capacidades de Chile en ciencia son de muy alto nivel. Por ejemplo, durante la pandemia de COVID, los resultados de estudios clínicos realizados para vacunas contra SARS-CoV-2 tuvieron un alto impacto científico-sanitario, sirivendo de referencia para el mundo e impactando directamente políticas públicas de Chile, países en la región y el mundo «, sostuvo el inmunólogo chileno.

Una planta de vacunas pendiente

El Dr. Pablo González abordó una de las brechas estructurales del sistema científico nacional: la ausencia de capacidad instalada para producir vacunas en el país, pese al desarrollo de innovaciones con alto potencial traslacional en universidades y otras instituciones chilenas. El investigador destacó el interés del IMII de aportar a la creación de dichas capacidades en el país para promover el desarrollo científico local. «Sin duda, sería más fácil producir productos biológicos fuera de Chile, pero hemos optado por promover su desarrollo en Chile, una capacidad que actualmente no existe en el país en el ámbito biomédico de soluciones para la salud humana. Es una tarea titánica, pero la queremos para Chile, para promover su desarrollo», explicó.

Esa carencia productiva conecta directamente con el planteamiento de Oyarce sobre el rol que puede cumplir la diplomacia para establecer puentes, mediante cooperación internacional y alianzas estratégicas, con entidades que apoyan este tipo de desarrollos.

Chile como polo científico

Durante el panel, el embajador Oyarce recalcó la importancia de ampliar la noción de Chile como centro científico en distintas áreas para promover el desarrollo del país, y planteó la necesidad de una acción diplomática activa en esa dirección.

«Se necesita la idea de que Chile sea un hub científico. Obviamente lo somos en algunas áreas, pero hay un desafío concreto para la acción diplomática, para fortalecer esta cooperación, tanto a nivel interno como a nivel internacional. Hay que mirar la ciencia con visión estratégica, pero también con una visión multidisciplinaria, multisectorial y transversal, donde el impacto social es fundamental», señaló.

El Dr. Kalergis complementó esa mirada distinguiendo la lógica de trabajo de la ciencia frente a la de la diplomacia, marcadas por tiempos y protocolos distintos pero necesariamente articulados. El método científico exige reproducibilidad; la diplomacia, en cambio, responde a un orden institucional que toma más tiempo, pero que resulta indispensable para que la ciencia se proyecte internacionalmente.

El director del IMII ejemplificó ese vínculo con la experiencia directa del instituto y el contacto con embajadas chilenas que facilitaron alianzas clave con empresas que desarrollaban vacunas en el extranjero y que luego sirvieron durante la pandemia. «Cuando viajo por trabajo, visitar las embajadas de Chile en el extranjero es casi una parada obligatoria. La labor que cumple es fundamental: por ejemplo, fue central para contactarnos con entidades que trabajaban en vacunas, lo que resultó esencial durante la pandemia. Nosotros, desde la ciencia, buscamos que la diplomacia nos conecte».

Tras el panel, los asistentes participaron de una visita guiada a los laboratorios de investigación del IMII y a la Unidad de Citometría implementada en la FCB de la UC, instancia en la que los estudiantes de la Academia Diplomática pudieron conocer de cerca el trabajo experimental que sustenta la producción científica del IMII.

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Equipo Prensa
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