Como un giro de 180 grados definen Padme Ahumada y Tomás Pérez, ex estudiantes del Colegio Nido de Águilas, la oportunidad de haber sido seleccionados para el programa Nido Scholars. Se trata de una iniciativa que otorga becas completas a estudiantes de excelencia académica procedentes de colegios públicos o particulares subvencionados de la Región Metropolitana para estudiar en este colegio internacional, y que este 2026 abrió una nueva convocatoria.
Con solo 18 años, Padme Ahumada representa el espíritu de Nido Scholars. Nacida y criada en Puente Alto, creció junto a su madre, comerciante en ferias libres y persas, y su padre, metalmecánico en una empresa de fabricación de cajas de luz. Tiene una hermana mayor y desde pequeña aprendió el valor del esfuerzo y la resiliencia. Su camino escolar previo tuvo varios desafíos, pero eso, lejos de desanimarla, aumentó su entusiasmo por aprender, especialmente inglés, idioma que empezó a estudiar de manera autodidacta durante la pandemia.
Fue gracias a la recomendación de un antiguo profesor que conoció la existencia del programa Nido Scholars. Tras un proceso de varios meses de postulación, entrevistas y pruebas, logró obtener la beca para estudiar en el colegio Nido de Águilas desde segundo medio. Desde entonces, su vida dio un giro radical: pasó de estudiar en colegios pequeños subvencionados a integrarse al Colegio Nido de Águilas, fundado en 1934 como la principal escuela internacional de Santiago, con un alumnado proveniente de cerca de 50 países.
El reto no fue menor. Todos los días se levantaba a las 5 de la mañana para emprender un viaje de casi tres horas desde su casa en Puente Alto hasta Lo Barnechea. El apoyo de profesores, tutores y compañeros fue clave para su adaptación académica y social. “Lo que más me costó fue matemáticas. No era muy buena antes, y cambiar a clases 100% en inglés me costó al principio. No entendía los números si me los decían rápido, pero con el apoyo de un tutor (un alumno de cuarto medio del mismo colegio), pude ir mejorando. En mis anteriores colegios estaba muy acostumbrada a ser el pez grande en una pecera chiquitita, y después cambié a ser un pez normal en una pecera muy grande”, explica.
Padme egresó de cuarto medio en junio de 2025 (el calendario escolar del colegio Nido de Águilas funciona de acuerdo al calendario de EE.UU.), rindió la PAES en diciembre y este año ingresó a la carrera de Administración Pública en la Universidad de Chile, motivada por su fuerte vocación humanista y su deseo de aportar a la sociedad. “Mi meta es inspirar a jóvenes de mi comunidad a no perder la motivación, romper estigmas y demostrar que desde una comuna de la periferia también se puede soñar en grande. En mi entorno, a veces veo que no hay sentimiento de querer mejorar y me gustaría ayudar a cambiar eso con grupos o charlas, o también, en el futuro, desde la política o alguna ONG”, comenta.
Padme es un ejemplo de cómo las oportunidades, cuando se combinan con esfuerzo y determinación, pueden transformar la vida de un estudiante y su círculo más cercano. Tal como ella, Tomás Pérez vivió una experiencia similar como parte de la parte de la primera generación del programa, al que ingresó en febrero de 2020 después de postular a fines de 2019.
Tomás tiene hoy 23 años y luego de cursar un pregrado en Matemáticas y Filosofía en la Universidad de Westlake, en Connecticut, inició este año en la misma institución un Magíster en Matemáticas. En su caso, fue clave el apoyo que le prestó el Colegio Nido de Águilas durante el proceso de postulación a universidades y becas fuera de Chile tras egresar de la enseñanza media.
Oriundo de Maipú, hijo de profesores y el menor de tres hermanos, desde muy joven Tomás tuvo interés por aprender y conocer nuevas áreas de conocimiento, especialmente aquellas que no necesariamente están disponibles en un colegio tradicional. A través de Nido Scholars tuvo la posibilidad de acceder a clases y experiencias educativas que ampliaron sus intereses y su formación.
La mayor dificultad no fue académica, sino logística y personal. Al vivir en Maipú, el trayecto diario implicaba salir de su casa a las 5 de la mañana, sin la certeza de llegar a la hora de entrada. “Tuve que mudarme temporalmente con otros familiares, adaptarme a otra casa y a un entorno distinto. El programa transformó completamente mi vida y la de mi familia. Mirando hacia atrás, valoro especialmente la posibilidad de aprender contenidos, conocer personas y acceder a asignaturas que no existían en mi colegio anterior. Esa motivación me ayudó mucho a superar las dificultades”.
En cuanto al inglés, al ingresar a Nido contaba con un nivel intermedio-alto, pero todavía no podía expresarse con fluidez. Durante la primera semana probó distintas clases hasta definir su nivel y, finalmente, cursó todas las asignaturas en ese idioma. “Me trasladé a una clase regular de inglés que me permitió aprender el idioma al ritmo que necesitaba. En este sentido, la comunidad escolar de Nido facilita mucho la integración, porque el colegio está acostumbrado a eso debido a la constante rotación de estudiantes y llegada de personas nuevas. Las personas siempre fueron abiertas, amistosas y dispuestas a ayudar sin hacer sentir a nadie diferente”, comenta.
Por eso, su consejo para quienes consideran postular es hacerlo sin esperar a resolver todos los posibles problemas. Los desafíos concretos como el transporte o el alojamiento, pueden abordarse cuando se presenten. “Postular es el primer paso y, luego, en el camino, se va viendo lo siguiente”, afirma.
Nido Scholars abre convocatoria 2026 para jóvenes talentos
El Colegio Internacional Nido de Águilas anunció la apertura de una nueva convocatoria del programa Nido Scholars, que estará abierta del 2 de septiembre al 29 de octubre. Hay dos cupos para alumnos y alumnas de 7° básico a 2° medio.
Podrán postular estudiantes que actualmente cursen 7º u 8º básico, o 1º o 2° medio en colegios públicos o subvencionados de la Región Metropolitana, que finalicen el año en 2026 y que destaquen por su rendimiento académico y compromiso personal. Entre los criterios de selección se consideran:
- Promedio 6,5 o superior en los últimos tres años en cada una de las siguientes cinco asignaturas: matemáticas, lenguaje y literatura, inglés, ciencias sociales y ciencias.
- Residencia en Santiago (se dará prioridad a postulantes de Lo Barnechea)
- Estar en el 10% superior de su nivel.
- Participación en actividades extraprogramáticas.
- Al menos un nivel intermedio (7-8° básico) o intermedio/avanzado de inglés (1-2° medio).
- Contar con la madurez, el impulso, la energía y la autosuficiencia para triunfar en circunstancias desconocidas.
- Tener una necesidad económica demostrada.
El programa Nido Scholars forma parte del propósito público de la institución de invertir en el talento de jóvenes que puedan convertirse en futuros agentes de cambio para el país. Desde sus inicios en 2019, la iniciativa de Nido ha otorgado doce becas a alumnos y alumnas de colegios públicos y particulares subvencionados.
Sobre la misión del programa y su impacto en la comunidad, Carolina Lazcano, directora del Plan Nacional de Nido de Águilas, comentó: “En Nido creemos que la diversidad, la equidad, la inclusión y el sentido de pertenencia fortalecen la educación al fomentar el logro académico, cultivar el respeto, alentar a los estudiantes a aprender y relacionarse con diversas perspectivas, junto con prepararlos para vivir y trabajar en una comunidad global interconectada”.





















