Marzo tiene un ritmo particular en Chile. Las mochilas reaparecen, los cuadernos se abren nuevamente y los patios escolares recuperan el bullicio que había quedado en pausa. Pero el inicio del año escolar es mucho más que una rutina que vuelve a activarse. Es un momento profundamente social: miles de estudiantes regresan a las aulas con historias distintas, expectativas nuevas y, muchas veces, con desafíos invisibles.
Volver a clases significa reencontrarse con la oportunidad de aprender, pero también con la realidad de un sistema educativo diverso. A eso se suman distintas trayectorias personales: jóvenes que retoman sus estudios en educación de adultos, alumnos con discapacidad que aún enfrentan barreras para aprender o niños y niñas que cargan preocupaciones familiares que no siempre vemos.
Por eso, el inicio del año escolar no debería ser solo un cambio de calendario. Debería ser una invitación a mirar la educación con mayor profundidad.
Cada sala de clases reúne una multiplicidad de experiencias humanas que desafían la idea de que todos aprenden de la misma manera. En ese escenario, la tarea docente se vuelve crucial. Enseñar hoy implica mucho más que transmitir contenidos: significa acompañar procesos, generar confianza y abrir posibilidades donde antes parecía no haberlas.
También exige que como sociedad valoremos el rol de la educación. No basta con exigir resultados, es necesario crear condiciones para enseñar y aprender.
Sin embargo, marzo también trae oportunidades. Cada comienzo de año permite renovar prácticas, fortalecer comunidades y recordar algo esencial: la educación sigue siendo una de las herramientas más poderosas para transformar vidas.
Cuando un estudiante vuelve a clases, está apostando por su futuro. La pregunta es si nosotros, como sociedad, estamos dispuestos a acompañar esa apuesta; porque en cada regreso a la escuela no solo comienza un año académico, comienza, también, una nueva oportunidad para construir un país más justo.
Jessica Durán, académica Carrera de Pedagogía en Educación Diferencial UDLA Sede Viña del Mar.





















