Cada 2 de abril volvemos a mirar el mundo desde nuevas perspectivas. El Día Mundial de Concientización sobre el Autismo, invita a reconocer que esta condición no es una etiqueta que define a una persona, sino una forma legítima y valiosa de ser.
Abordar este tema también implica reconocer que este camino no siempre será sencillo. Recibir un diagnóstico en un contexto donde aún persisten tantas confusiones, mitos y falta de información, genera incertidumbre en las familias. En muchos casos, el desafío no radica en la condición misma, sino en el desconocimiento social que lo rodea. Por ello, la concientización sigue siendo fundamental.
La experiencia con diferentes personas a lo largo del tiempo muestra que comprender el autismo no implica modificar comportamientos para ajustarlos a expectativas externas, sino acompañar de manera respetuosa. Esto incluye considerar los ritmos individuales, reconocer intereses específicos y valorar distintas formas de expresión, que muchas veces no encajan en lo esperado, teniendo presente que son auténticas y llenas de sentido.
Hablar de esta condición es hablar de diversidad, una realidad presente cada día, aunque a veces pase desapercibida. Reconocerla significa garantizar condiciones que permitan participar plenamente en los distintos espacios sociales, contar con los apoyos necesarios y asegurar que las capacidades individuales no sean minimizadas. Más que enfocarse en lo que supuestamente “falta”, se trata de reconocer lo que siempre ha estado presente: maneras únicas de procesar la información, intereses profundos, creatividad y aportes significativos para cualquier entorno.
Esta conmemoración invita a revisar cómo entendemos la neurodiversidad, generando espacios donde se promueva el acceso a la información clara, escuchar con genuino interés y dejar atrás las ideas rígidas que tantas veces invisibilizan el aporte de cada persona.
Si este día contribuye a avanzar hacia una comprensión más realista y respetuosa de la diversidad humana y permite que alguien se sienta acompañado o simplemente reconocido en su forma más auténtica, entonces la conmemoración habrá cumplido su propósito.
Katheryne Córdova Académica Carrera de Fonoaudiología Universidad de Las Américas, Sede Concepción





















