El alza de los combustibles que comenzará a regir esta semana tendrá un impacto inmediato en el gasto de los hogares. La bencina de 93 octanos subirá $370 por litro, mientras que en el caso del diésel, el incremento supera el 60% y lo llevará a sobrepasar los $1.500 por litro en la Región Metropolitana.

“En términos prácticos esto implica un aumento relevante del gasto mensual de hasta $60.000 adicionales por hogar, dependiendo del uso y tipo de vehículo. Este mayor costo reduce directamente el ingreso disponible de los hogares y, en muchos casos, obliga a financiar gastos corrientes con deuda, elevando el riesgo de sobreendeudamiento”, advierte Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de DefensaDeudores.cl.

A nivel de gestión financiera en el corto plazo la recomendación es anticiparse al impacto priorizando liquidez por sobre consumo. “En este escenario, es clave evitar descalces financieros y no cubrir gasto corriente con deuda de alto costo. Asimismo, ordenar las obligaciones según su tasa de interés efectiva -más que por monto- permite generar eficiencias en el flujo mensual y contener el deterioro financiero”, recomienda Ibáñez.

Adicionalmente, se pueden implementar medidas prácticas para contener el gasto:

  • Pagar el combustible con tarjeta de crédito dentro del ciclo de facturación, evitando la generación de intereses.
  • Si no es posible pagar al contado, privilegiar la línea de crédito por sobre la tarjeta, por su menor costo financiero relativo.
  • Planificar y concentrar las cargas de combustible para aprovechar descuentos asociados a medios de pago o programas de fidelización.
  • Evaluar alternativas de movilidad más eficientes, como el uso de transporte público o compartir el auto para distribuir costos.

En este contexto, la renegociación de deudas -establecida en la Ley 20.720 o Ley de Insolvencia y Reemprendimiento- surge como una alternativa concreta para aliviar la carga financiera. “Este mecanismo permite a las personas reorganizar sus obligaciones bajo condiciones acordes a su realidad económica actual, incluyendo la posibilidad de acceder a mejores condiciones de pago, fijar cuotas que no superen el 60% de los ingresos, suspender o eliminar intereses, y optar a períodos de gracia de hasta tres meses. Además, durante el proceso se detienen las cobranzas y se puede salir de registros como DICOM, facilitando la recuperación de la estabilidad financiera en un escenario de mayores costos como el actual”, complementa Ibáñez.

Google News Portal Educa
Síguenos en Google Noticias

Equipo Prensa
Portal Educa