- La nueva autoridad nacional cuenta con 15 años de trayectoria en el sector público y educacional.
Desde el año 2019 se desempeñaba como directora regional de la Superintendencia de Educación en Aysén.
El 24 de marzo de 2026, Pamela Adriazola Rojas, Magíster en Gestión y Liderazgo y profesora en Castellano y Comunicación, inició formalmente sus funciones como superintendenta subrogante de Educación, en virtud del Decreto Exento N° 219 del Ministerio de Educación, emitido el 20 de marzo de 2026 y firmado por la ministra de Educación, María Paz Arzola.
La nueva autoridad, con 15 años de trayectoria en el ámbito educacional, se desempeñaba hasta la fecha señalada en el cargo de directora regional de la Superintendencia de Educación en Aysén.
En relación con el nombramiento de Adriazola Rojas, el Decreto Exento N°219, en su artículo segundo, indica que “por razones impostergables de buen servicio, se hará efectiva esta subrogación en forma inmediata, sin esperar su total tramitación”.
Durante su recorrido profesional en el sector público y educacional, ha destacado por su reconocida experiencia en docencia, dirección escolar, gestión técnico-pedagógica y administración pública. Se suma a esto su amplia trayectoria en liderazgo directivo, fiscalización, regulación educacional y gestión estratégica de sistemas educativos. En esa misma línea, en 2019 asumió la responsabilidad de ser directora regional de este Servicio en Aysén.
“Asumo este desafío con la convicción de que la Superintendencia debe estar al servicio de la educación, fortaleciendo su rol no solo fiscalizador, sino también de acompañamiento permanente a los establecimientos. Nuestro foco será una fiscalización eficiente, que reduzca la sobrecarga administrativa y entregue mayor autonomía a los recintos educativos, para que puedan concentrarse en lo esencial: los aprendizajes, el fortalecimiento de los equipos docentes, la gestión de sus recursos pedagógicos y la convivencia escolar”, comentó la superintendenta (s) Pamela Adriazola.
Además, sostuvo que “tras siete años de trabajo en la institución, he podido constatar su impacto real en el mejoramiento de la calidad educativa, y ese será el estándar que seguiremos consolidando. Porque una buena educación se construye con instituciones que orientan, acompañan y exigen con sentido”.





















