Según el Mineduc, Química y Farmacia e Ingeniería Civil Química están entre las carreras con mayor empleabilidad e ingresos promedio en el país. En el marco del inicio del año académico, especialistas de la industria entregan recomendaciones para los estudiantes que inician su camino en estas disciplinas.
Marzo, 2026.- Marzo marca el inicio del año académico universitario y miles de jóvenes comienzan su formación en carreras científicas y tecnológicas, muchas veces sin imaginar cómo será realmente el campo laboral. El portal Mi Futuro del Ministerio de Educación entrega una visión clara, ubicando a Química y Farmacia con una empleabilidad de casi el 99 % al primer año de egreso y a Ingeniería Civil Química por sobre el 90 %, posicionándolas como algunas de las disciplinas con mejores resultados en el mercado laboral nacional.
Más allá de los datos, vale la pena derribar el mito de que los químicos solo trabajan de bata blanca en laboratorios o plantas industriales. Quienes colaboran en empresas como BASF —compañía química con más de 150 años de historia, conocida por innovaciones como las cintas de cassette o el color azul de los jeans— se desempeñan en múltiples áreas. En este contexto, tres profesionales de la filial en el país muestran la diversidad de caminos que se pueden explorar en esta área y cómo aprovechar al máximo la etapa universitaria.
Visión estratégica
En sus primeros años como profesional, Cristián Farías, químico farmacéutico, fue parte del desarrollo y formulación de Hipoglucin®, un medicamento para el tratamiento de la diabetes. Cada vez que lo ve en una farmacia, sabe que hay una parte de su trabajo allí aportando a la salud de las personas.
Con el tiempo, combinó su base científica con el mundo comercial, algo que considera una enorme ventaja, y hoy se desempeña como Regional Sales Account Manager en el negocio de Pharma Solutions de la empresa, teniendo bajo su responsabilidad los mercados de Chile, Colombia, Ecuador y Venezuela.
«A mí me hubiera encantado que alguien me dijera que la química no es solo una carrera, es un lenguaje», señala. Este lenguaje, explica, sirve para resolver problemas prácticos del día a día en la industria alimentaria, farmacéutica o de energía.
Sumado a esto, Farías entrega un tip ineludible para las nuevas generaciones: «En la actualidad, plataformas digitales nos ayudan a sistematizar y agilizar el desarrollo de productos. El próximo salto, que ya está transformando la industria, es la inteligencia artificial. Por ningún motivo le pierdan la pista, porque quien conozca de ella y la utilice va a tener un abismo de ventaja. Yo la ocupo a diario para generar ideas».
Química con impacto
Las expectativas iniciales de Leslie Garcés, ingeniera civil química, eran muy distintas, ya que durante sus años de estudio pensó que al salir de la universidad trabajaría directamente en una planta productiva. Con 15 años de experiencia, actualmente es Representante Técnico de Ventas Especialista, donde se encarga de manejar los negocios de monómeros, petroquímicos e intermediarios en Chile, y petroquímicos para Perú y Uruguay, abarcando clientes que van desde la industria de alimentos hasta la construcción.
«El ingeniero químico tiene un campo mucho más amplio de lo que yo me imaginaba», reconoce Garcés. Para ella, el éxito profesional en el área comercial de la carrera radica en las habilidades comunicativas y de relacionamiento humano, combinadas con el conocimiento técnico de la profesión. «Tienes que involucrarte en el proceso del cliente, entender lo que hace, cómo lo hace y por qué lo hace de esa forma».
Garcés recalca que todo nuestro alrededor está compuesto por química, desde el aire, lo que comemos diariamente, hasta los materiales que usamos, por lo que es fundamental aprender a aplicar y entender la química para generar soluciones innovadoras, especialmente en el ámbito de la sostenibilidad. Un ejemplo claro de los últimos años es el desarrollo de polímeros para la industria de los plásticos con baja o cero huella de carbono, que utilizan materias primas recicladas o de origen renovable, generando soluciones sustentables para diversas industrias que requieren de estos materiales, sin afectar las propiedades de los productos finales.
A los «mechones», les deja un mensaje inspirador: «Es un campo maravilloso que te ofrece la oportunidad de contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas”.
Versatilidad y aprendizaje continuo
El testimonio de Rocío Silva, Ingeniera de Procesos de la planta de Concón de la compañía, es la prueba de lo dinámica que puede ser una trayectoria ligada a la química. Tras titularse como ingeniera civil química, fue construyendo un currículum que incluye el diseño de equipos con softwares de procesos, innovación y automatización en el área de minería, e implementación de proyectos y soporte técnico en la industria criogénica.
Hoy, Rocío es responsable de la seguridad e implementación de mejoras orientadas a la reducción de emisiones a la atmósfera, la optimización de tiempos operacionales y el cumplimiento de parámetros de calidad en los procesos productivos. Además, participa activamente en iniciativas de seguridad ocupacional y digitalización, ámbitos en los que nunca imaginó desarrollarse.
Destaca que estudiar química amplía significativamente las oportunidades laborales, abarcando roles administrativos, de terreno o de investigación. “Es una disciplina versátil, alineada con la constante evolución de la industria y con el objetivo de construir un futuro sustentable y sostenible en el tiempo, que es lo que hoy impulsa a Chile”, concluye.
La combinación de alta empleabilidad y la posibilidad de impactar en áreas tan diversas como la salud, la minería o el medioambiente, posiciona a las carreras químicas con proyección laboral estable. Para los estudiantes que inician su formación, el desafío está en desarrollar habilidades que vayan más allá de lo técnico y mantener las ganas por seguir aprendiendo.
Acerca de BASF
En BASF, creamos química para un futuro sustentable. Nuestra ambición: queremos ser la empresa química preferida para facilitar la transformación verde de nuestros clientes. Combinamos el éxito económico con la protección del medioambiente y la responsabilidad social. Alrededor de 108.000 colaboradores del Grupo BASF contribuyen al éxito de nuestros clientes en casi todos los sectores y países del mundo. Nuestro portafolio comprende, como negocios principales, los segmentos de Químicos, Materiales, Soluciones Industriales y Nutrición y Cuidado; nuestros negocios independientes se agrupan en los segmentos de Tecnologías de Superficie y Soluciones para la Agricultura. BASF generó ventas de alrededor de 60 mil millones de euros en 2025. Las acciones de BASF cotizan en la bolsa de Frankfurt (BAS) y como American Depositary Receipts (BASFY) en los Estados Unidos. Más información en www.basf.com.





















