- 34 estudiantes de primer año iniciarán en el segundo semestre su acercamiento al mundo laboral con un modelo de prácticas progresivas y trabajo interdisciplinario.
Con la luz como símbolo central del encuentro, el Instituto Tecnológico de la Universidad Católica de Temuco (TEC UCT) recibió a nuevas y nuevos estudiantes de Técnico Universitario en Educación Diferencial en una ceremonia de investidura que marcó el primer paso formal hacia su vida profesional.
Inés Arriagada, directora del TEC UCT, explicó que la carrera responde a un modelo formativo centrado en la práctica y en la conexión con el mundo laboral, pues aseguró que mantienen el llamado “a construir un mundo donde distintos profesionales trabajamos en conjunto en pro de los aprendizajes y la vida de personas en situación de discapacidad, para promover un entorno, una vida y una calidad de vida segura que permita eliminar las barreras de aprendizaje que existen para ellos y ellas”.
Nicole García, coordinadora de la carrera Técnico Universitario en Educación Diferencial, destacó el significado del símbolo entregado durante la ceremonia con “la luz, la luz es la que los sostiene y la que los va a guiar en este camino, que es un camino difícil”, en donde agregó que tomar la decisión de estudiar esta carrera exige vocación genuina y una entrega comprometida con quienes más lo necesitan.
Ese mismo espíritu inclusivo se hizo cuerpo en un momento artístico en el cual las y los estudiantes interpretaron la canción “Hakuna Matata” en lenguaje de señas junto al grupo Encanto Coral, con la finalidad de enseñar a vivir sin barreras y construir espacios en los que la comprensión y el valor de cada ser humano cuenten.
La emoción también estuvo presente entre las nuevas estudiantes, pues Sabta González, delegada estudiantil de primer año, quien la valoró como “una instancia para que la familia pueda integrarse a la universidad y sea partícipe de nuestra formación como estudiantes”, en un momento que definió como el paso previo a su primera práctica profesional, además de ser la tercera integrante de su familia que se dedica a la educación.
La estudiante proyectó además su futuro dentro de la UCT y enfatizó que la carrera deja una huella profunda en quienes la cursan, pues sostuvo que “es una carrera muy bonita en la cual dejamos un sello dentro de la educación y formación de los estudiantes, una huella que les va a marcar durante la vida”, con lo cual cerró una jornada que reafirmó el compromiso de la nueva generación con la inclusión y la formación técnica de excelencia.





















