- El pastor alemán de cuatro años fue la estrella de la presentación que el Grupo de Adiestramiento Canino de Carabineros realizó en el Colegio Mayor Tobalaba. Nació en la propia institución, es cariñoso, juguetón y tiene gran energía para saltar.
Tiene cuatro años, es un pastor alemán de pelo largo y resulta ser muy ágil. Se llama Kaleb y este lunes se convirtió en el gran protagonista de la mañana en el Colegio Mayor Tobalaba, en Puente Alto, donde el Grupo de Adiestramiento Canino de Carabineros realizó una exhibición ante cientos de estudiantes. Saltó varias veces sobre distintos funcionarios, pasó entre las piernas de su instructor, corrió y protagonizó el momento que más gritos arrancó desde el gimnasio del establecimiento: tomó parte en el izamiento de una bandera. Como si eso fuera poco, también ayudó a mover la cuerda mientras un grupo de profesoras saltaba.
“Kaleb es un ejemplar sumamente equilibrado, cariñoso y juguetón, pero también bastante protector a la hora de realizar servicios policiales”, describe el teniente Manuel A. Salvador Guajardo, comandante del 3er Escuadrón de Servicios y Logística del Grupo de Adiestramiento Canino. Su guía es el cabo 1° José Rojas del Solar, con quien realizó en 2024 el curso de Instructor Guía de Perros Policiales en la especialidad de Orden y Seguridad. Actualmente, ambos integran la Sección de Presentación de Perros Policiales, encargada de exhibiciones como la realizada este lunes.
Su historia dentro de Carabineros comenzó incluso antes de nacer. Kaleb proviene de la maternidad canina de la propia institución y fue criado para desempeñarse como perro policial. Parte de lo que mostró frente a los estudiantes responde también a sus aptitudes naturales. “El guía debe observar las fortalezas del can. A Kaleb le gusta saltar. A otros les gusta olfatear o transportar objetos”, explica Salvador. A partir de esas características comienza un trabajo que exige constancia y perseverancia por parte del guía que suele demorar meses e incluso años.
El ambiente que encontró Kaleb este lunes no era precisamente tranquilo. Cada movimiento provocaba gritos y aplausos desde las graderías, pero él y sus compañeros están preparados desde cachorros para desenvolverse en ese tipo de escenarios. Según explica Salvador, durante su formación son expuestos a “distintos sonidos, superficies y ambientes como parte de un proceso de socialización y estimulación”. Terminada la presentación, Kaleb mostró también su faceta más sociable: se dejó fotografiar junto a estudiantes y personal del colegio y permaneció amigable con quienes se acercaron a saludarlo.
Kaleb fue uno de los siete pastores alemanes que llegaron hasta el establecimiento. Lo acompañaron Fancy, de nueve años; Gringo, de ocho; Zeus, de cinco; Invicto, de cuatro; Bronco, de tres; y Ammyts, de dos. Todos viven en las dependencias del Grupo de Adiestramiento Canino, al interior del cerro San Cristóbal, pertenecen a la especialidad de Orden y Seguridad y forman parte de la Sección de Presentación de Perros Policiales.
Los perros policiales pueden permanecer hasta diez años y seis meses al servicio de Carabineros, aunque suelen dejar antes sus funciones si pierden determinadas condiciones o presentan problemas físicos o de salud. Para entonces, la relación con sus guías suele haber superado ampliamente el ámbito laboral. “Antes del adiestramiento se trabaja el vínculo, y se obtiene con cariño, juegos, alimentándolos y generando preocupación por ellos”, explica Salvador. Con los años, agrega, el perro termina convirtiéndose en “un amigo, un colega, un compañero para toda la vida y, cuando llega el retiro, muchas veces pasa a ser un integrante más de la familia”.





















