La historia comenzó en 2001, en el sector El Castillo de La Pintana, y hoy suma cuatro generaciones de estudiantes.
De un instrumento desconocido en una familia de La Pintana a los escenarios del Teatro Municipal de Santiago. La historia de una orquesta que comenzó enseñando música y terminó abriendo caminos de vida.
La Pintana, septiembre de 2026.- En 2001, en el sector El Castillo de La Pintana, nació la Orquesta Sinfónica del Colegio Nocedal con una apuesta concreta: acercar la formación musical a estudiantes que difícilmente habrían tenido acceso a ella.
Este año, la agrupación cumple 25 años y celebrará su aniversario con un concierto el lunes 26 de octubre, a las 19:00 horas, en el Teatro Municipal de Las Condes.
La presentación reunirá a exalumnos y actuales integrantes de la Orquesta Nocedal, además de la Orquesta del Colegio Tabancura y el Coro del Colegio Almendral.
El proyecto contó inicialmente con el apoyo de Fundación Andes y tuvo como primer director a Felipe Hidalgo. Desde entonces, cuatro generaciones de estudiantes han pasado por sus filas, aprendiendo no solo a tocar un instrumento, sino también a desarrollar disciplina, responsabilidad, perseverancia y trabajo colectivo.
Una formación que va más allá de la música
Para Fernando Saavedra, director de la Orquesta Nocedal, uno de los principales aportes del proyecto ha sido ampliar el acceso al capital cultural y generar un impacto que trasciende al estudiante.
“La orquesta logra involucrar a los papás, que acompañan a sus hijos en cada presentación y cada concierto. Para un niño, ser reconocido por su familia y por su comunidad es algo que le hace muy bien a su autoestima”, explica.
La experiencia musical también se conecta con la formación integral que busca entregar el colegio.
“La música le suma mucho a esa mirada. Abre el acceso al conocimiento, ayuda a los niños a desarrollar su autonomía y les enseña a valorar el esfuerzo personal y a entender cómo ese esfuerzo se suma al trabajo de todos”, agrega Saavedra.
Así, durante estos 25 años, la orquesta ha sido también un espacio para que estudiantes y familias descubran nuevas capacidades y posibilidades de futuro.
Del fagot de La Pintana al Teatro Municipal
Una de esas historias es la de Alejandro Vera Molina, quien comenzó estudiando fagot en la Orquesta Nocedal y actualmente integra la Orquesta Filarmónica de Santiago como ayudante de solista de fagot.
Su madre, Floridena Molina, recuerda el primer encuentro de Alejandro con un instrumento que hasta entonces era prácticamente desconocido para toda la familia.
“Era tan pequeño y ese instrumento, el fagot, tan grande”, recuerda.
Con los años, la música dejó de ser una actividad escolar y comenzó a convertirse en una posibilidad profesional.
“La Orquesta Nocedal nos parece un sueño, un portal por el cual él pasó para encontrarse con su futuro”, cuenta Floridena.
El camino también significó un cambio para toda la familia. Su madre comenzó a acompañarlo a ensayos y presentaciones y, cuando llegó el momento de decidir su futuro, tuvo que enfrentar sus propios prejuicios sobre las posibilidades de una carrera musical.
“Por prejuicios y mitos, considerábamos como inviable su carrera como músico. ¿Qué hacer? Así que confié en él y en su talento”, relata.
Alejandro finalmente siguió ese camino.
“En Nocedal me enseñaron que con estudio y perseverancia todo podía ser posible”, recuerda hoy.
Cuatro generaciones que siguieron distintos caminos
La historia de Alejandro forma parte de una trayectoria más amplia.
Durante estos 25 años, cuatro generaciones de estudiantes han pasado por la orquesta. Algunos continuaron profesionalmente ligados a la música, mientras otros siguieron carreras diferentes.
Entre los primeros integrantes estuvo Juan Pablo Sanhueza, fundador y concertino de la primera orquesta, quien posteriormente se convirtió en primer violín de la Orquesta Filarmónica de Santiago y continuó sus estudios en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú.
También está la trayectoria de Felipe Muñoz, uno de los primeros violinistas, quien continuó su formación en el Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Chile y posteriormente en la Glenn Gould School del Royal Conservatory de Toronto.
Otro exalumno, Nicolás Lincopi, tuvo uno de sus primeros conciertos en el Teatro Municipal de Santiago y más tarde estudió Interpretación Musical, con especialidad en percusión, en la Universidad de Chile.
Otros siguieron caminos diferentes. Algunos incluso regresaron al colegio como profesores.
Actualmente, profesores de violonchelo, contrabajo y oboe vinculados a la orquesta son exalumnos del colegio y de la propia agrupación.
Para Saavedra, ese regreso refleja uno de los resultados más significativos del proyecto: “Finalmente estás formando personas que serán agentes de cambio, que van a mejorar su realidad, pero también su entorno”.
De La Pintana a grandes escenarios
La trayectoria de los exalumnos también ha llevado el nombre de La Pintana a otros escenarios.
En 2022, los exalumnos Diego Herrera y Cristhian Neira integraron el cuarteto de la Orquesta Juvenil Municipal de La Pintana que viajó a Nueva York, en el marco de actividades vinculadas a la 77ª Asamblea General de Naciones Unidas.
La Orquesta Nocedal también ha actuado en escenarios como el Teatro Municipal de Santiago, el Palacio de La Moneda y Teatro del Lago, en Frutillar.
En 2018, durante la visita del papa Francisco a Chile, estudiantes del Colegio Nocedal participaron además en la orquesta sinfónica que recibió al pontífice en el Parque O’Higgins.
Un concierto para reunir 25 años de historia
La celebración del próximo 26 de octubre en el Teatro Municipal de Las Condes busca reunir a distintas generaciones de esta historia.
Sobre el escenario estarán antiguos integrantes junto a los estudiantes que actualmente forman parte de la Orquesta Nocedal. A ellos se sumarán la Orquesta del Colegio Tabancura y el Coro del Colegio Almendral, perteneciente también a Fundación Nocedal.
La jornada permitirá reencontrar a músicos que comenzaron su formación siendo escolares y que hoy siguen vinculados a la música desde distintos escenarios y profesiones.
Para Alejandro Vera, el consejo para quienes recién comienzan ese camino es sencillo:
“Hay que disfrutar el proceso, disfrutar la música y siempre soñar en grande”.
Después de 25 años, la historia de la Orquesta Nocedal continúa escribiéndose entre La Pintana, las familias, los estudiantes y los escenarios donde nuevas generaciones descubren que una primera nota también puede abrir una posibilidad de futuro.
Datos del concierto
Fecha: lunes 26 de octubre de 2026
Hora: 19:00 horas
Lugar: Teatro Municipal de Las Condes, avenida Apoquindo 3384
Participan: Orquesta Nocedal, exalumnos y actuales integrantes; Orquesta del Colegio Tabancura y Coro del Colegio Almendral.
Entradas: $5.000 en preventa hasta el 10 de octubre y $7.000 en venta general.
Información: www.nocedal.cl





















