Esta fría estación ofrece una oportunidad para fortalecer los vínculos familiares. Especialistas destacan que dedicar solo 15 minutos al día a la lectura compartida favorece el desarrollo infantil, promueve el bienestar emocional y ayuda a disminuir el tiempo frente a las pantallas.
Para acompañar este hábito, Fundación ALMA pone a disposición una biblioteca digital gratuita con nuevos cuentos y guías de lectura cada semana.
Santiago, 06 de julio de 2026.- Con la llegada del invierno cambian las rutinas. Las lluvias, el frío y las tardes que terminan más temprano hacen que niños y adultos permanezcan más tiempo dentro del hogar. Para muchas familias eso significa buscar cómo entretener a los más pequeños sin recurrir, una vez más, a las pantallas. Sin embargo, especialistas aseguran que esta estación también ofrece una oportunidad poco habitual durante el año: recuperar espacios para compartir, conversar y fortalecer los vínculos familiares.
En Fundación ALMA explican que no se necesitan grandes actividades ni largas horas disponibles para generar momentos significativos. Muchas veces basta con abrir un cuento y dedicar algunos minutos a leer juntos para transformar una tarde de invierno en un espacio de encuentro.
«La lectura compartida es mucho más que leer un libro. Es un momento en que el adulto está completamente disponible para el niño o la niña. Mientras leen, conversan, imaginan, hacen preguntas y construyen recuerdos que fortalecen el vínculo y entregan seguridad emocional», explica Carmen de la Maza, directora ejecutiva de Fundación ALMA.
Diversas investigaciones han demostrado que la lectura compartida favorece el desarrollo del lenguaje, amplía el vocabulario, estimula la imaginación y fortalece habilidades fundamentales para el aprendizaje. Pero, además, ofrece algo especialmente valioso en esta época del año: un espacio de calma y contención.
«El invierno invita a quedarse en casa y ese tiempo puede convertirse en una oportunidad. Quince minutos de lectura compartida son suficientes para que el frío deje de sentirse como encierro y se transforme en un momento de conexión. Muchas veces los niños no recuerdan cuánto duró la lectura, sino cómo se sintieron mientras compartían ese instante con quienes los cuidan», agrega De la Maza.
Un refugio que también ayuda a conversar
Los cuentos no solo entretienen. También permiten hablar sobre emociones, resolver inquietudes y abrir conversaciones que muchas veces no aparecen espontáneamente en la rutina diaria.
A través de las historias, los niños pueden reconocer sentimientos, comprender situaciones nuevas e identificar experiencias propias en los personajes, mientras madres, padres y cuidadores encuentran una oportunidad para escuchar, acompañar y fortalecer la confianza.
«Los libros ofrecen un espacio protegido para conversar sobre aquello que a veces cuesta expresar directamente. Un personaje puede sentir miedo, alegría o frustración, y desde ahí aparecen preguntas y conversaciones muy valiosas. La lectura termina siendo una herramienta para acompañar emocionalmente a los niños, especialmente en una etapa del año en que pasan más tiempo dentro del hogar», señala la directora ejecutiva de Fundación ALMA.
Una biblioteca digital para volver a los cuentos
Con el propósito de facilitar este hábito y acercar la lectura a todas las familias, Fundación ALMA dispone de una biblioteca digital gratuita y de libre acceso, pensada para que cualquier adulto pueda comenzar a leer con niños y niñas desde su computador, teléfono o tablet.
La plataforma reúne una selección de cuentos infantiles y cada jueves incorpora un nuevo libro, acompañado de una guía de lectura especialmente diseñada para madres, padres y cuidadores. Estas guías incluyen preguntas, propuestas de conversación y actividades simples que ayudan a extender la experiencia más allá de la lectura, transformando cada historia en una oportunidad para fortalecer el vínculo familiar.
El objetivo es que comenzar sea fácil y que ninguna familia deje de compartir un cuento por no tener libros en casa o por no saber cómo abordar la lectura con los más pequeños.
«Muchas personas creen que fomentar la lectura requiere mucho tiempo, una biblioteca enorme o conocimientos especiales. En realidad, lo más importante es la disposición para compartir ese momento. La biblioteca digital busca precisamente eliminar esas barreras y entregar una herramienta sencilla para que cualquier familia pueda incorporar la lectura compartida en su rutina», afirma Carmen de la Maza.
Cada semana, la incorporación de un nuevo cuento invita a seguir construyendo este hábito de manera simple y accesible, demostrando que los grandes recuerdos de la infancia muchas veces nacen de los momentos más cotidianos.
Porque, al final, un cuento puede hacer mucho más que entretener. Puede transformar una tarde fría en un refugio, una conversación y un recuerdo que acompañará a niños y niñas durante toda la vida.
Para acceder a la Biblioteca Digital, puedes hacer click acá.
Para más información, visita www.fundacionalma.cl o revisa las redes sociales de Fundación ALMA:





















