Más de 200 estudiantes del Saint George’s College de Vitacura participaron en los tradicionales Trabajos de Invierno realizados en la comuna de Quillón, Región de Ñuble, instancia que forma parte del itinerario formativo impulsado por la Congregación de la Santa Cruz y que busca fortalecer el compromiso social de los jóvenes a través del servicio concreto a comunidades locales.
La iniciativa reunió a toda la generación de terceros medios, algunos estudiantes de cuarto medio, profesores jefes y otros educadores del colegio.
Durante las jornadas, los estudiantes desarrollaron apoyo comunitario, trabajando en coordinación con la Municipalidad de Quillón, la Dirección de Desarrollo Comunitario (DIDECO), la Dirección de Educación y la parroquia local, identificando previamente las necesidades más urgentes de la zona.
Entre las labores realizadas destacaron el mejoramiento y hermoseamiento de viviendas, la recuperación de espacios comunitarios y educativos, así como la habilitación de infraestructura para familias y organizaciones locales.
Sin embargo, para quienes lideran esta experiencia, el principal aporte trasciende el trabajo material.
«El objetivo es que los estudiantes puedan conocer e interactuar con otras realidades del país. Dentro de su formación, es muy importante aprender a mirar Chile desde lugares distintos a aquellos donde habitualmente viven. El servicio es una oportunidad para encontrarse con personas, escuchar sus historias y comprender sus desafíos», explica el padre Rodrigo Valenzuela C.S.C, director de Pastoral del Saint George’s College.
El sacerdote destaca que el proyecto busca promover una experiencia integral donde el trabajo manual se complementa con espacios de reflexión, oración y encuentro con las comunidades.
«Es desafiante incentivar a los jóvenes a trabajar junto a pequeñas comunidades que les ofrecen la oportunidad de servir como cristianos comprometidos y como ciudadanos conscientes de las necesidades de otros. El trabajo tiene un valor enorme, pero lo más significativo ocurre en el diálogo con las familias, en las conversaciones y en los vínculos que se generan», señala.
Durante la estadía en Quillón, los estudiantes compartieron con vecinos, dirigentes locales, emprendedores y representantes de la parroquia, generando instancias de intercambio que, según los organizadores, permiten derribar prejuicios y ampliar la mirada sobre la diversidad de realidades que existen en el país.
«Me sorprendió lo respetuosos y trabajadores que fueron los alumnos. Llegaron con ganas de esforzarse, de colaborar y de hacerlo bien. Pero, sobre todo, destacaría la experiencia humana que vivieron. Lo que se genera en torno al trabajo compartido es insustituible. Ver cómo las comunidades viven su fe, cómo enfrentan sus desafíos y cómo valoran estos encuentros deja huellas profundas en nuestros estudiantes», agrega Valenzuela.
La experiencia forma parte de un programa progresivo de formación pastoral que el colegio desarrolla desde enseñanza básica hasta la media, integrado por 44 proyectos, y que contempla distintas instancias de servicio y compromiso social.
«Hemos aprendido a relacionarnos desde la igualdad. No llegamos a imponer soluciones, sino a ofrecer nuestro trabajo y nuestro tiempo, siempre en función de las necesidades que las propias comunidades identifican. Esa es una enseñanza muy valiosa para los jóvenes», sostiene el director pastoral.
Tras concluir los Trabajos de Invierno, el colegio ya comenzó la preparación de sus próximas iniciativas pastorales, entre ellas las Misiones y Trabajos de Verano que se realizarán en Purranque, Región de Los Lagos, además de programas de servicio vinculados a comunidades rurales, colonias para niños y el acompañamiento que realizan junto a Fundamor en apoyo a la infancia vulnerable.
Para los organizadores, experiencias como la desarrollada en Quillón representan una de las expresiones más concretas del sello educativo de la Congregación de la Santa Cruz: formar jóvenes capaces de poner sus talentos al servicio de los demás y de descubrir, en ese encuentro, una forma de construir comunidad y aportar al país.





















