“En Chile hay mucha ciencia, investigación, científicos y excelentes universidades, pero el salto al desarrollo económico no se puede hacer sin startups. Es imposible y países como Estados Unidos, Singapur y Reino Unido lo han demostrado”, afirmó la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, en el conversatorio “Innovación, mundo laboral y empleabilidad: desafíos actuales y futuros”, organizado por el Instituto de Innovación e Interdisciplina de la Universidad del Desarrollo (iCubo UDD), que también contó con la participación del subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende.
En la oportunidad, las autoridades abordaron los principales retos que enfrentan quienes están terminando su formación profesional, en un contexto en el que el desarrollo tecnológico y el auge de la inteligencia artificial, amenazan la concepción tradicional del trabajo.
Para impulsar la creación de startups, Lincolao planteó que en Chile la generación de conocimiento, la investigación y las ideas que nacen en las universidades, deben redireccionarse hacia la divulgación y comercialización. “En nuestro país hay que enseñar a vender, el chileno es tímido y no pide financiamiento”, añadió la ministra, haciendo hincapié en que Chile ofrece una variedad de escenarios y recursos naturales que, sumados al capital humano y el talento, podrían impulsar el crecimiento económico.
No obstante lo anterior, las autoridades advirtieron que el reto no está en seguir produciendo tecnología, sino en repensar un mundo repleto de ella. “Los profesionales no van a ser reemplazados por la tecnología, sino por aquellos que sepan utilizarla mejor”, sentenció Rosende, añadiendo que la clave está en conectar el conocimiento con la innovación y su aplicación en soluciones reales, porque si el talento no se orienta a problemas compartidos y palpables en la sociedad, las ideas no serán más que un proyecto, según explicó.
Habilidades blandas: lo que la IA no puede reemplazar
En la conversación, Lincolao y Rosende también resaltaron el valor de las habilidades blandas en el mercado laboral contemporáneo. “No basta sólo formar a los alumnos desde la academia, en la práctica necesitamos profesionales que sean capaces de transformar aquel conocimiento en soluciones concretas. Ahí es donde entran en juego habilidades que son profundamente humanas y que no van a poder ser aprovechadas por la inteligencia artificial”, aseguró Rosende.
“En general, la razón por la que se reemplaza a un profesional es porque no tiene habilidades blandas o durables, como se les llama ahora, que son las necesarias en este avance. Y eso significa que cada estudiante, hoy en día, tiene que saber mucho más del mundo, porque el trabajo de hoy es repensar los procesos que existen, en los que competimos con la IA, y para eso hay que hablar con las personas”, añadió Lincolao. Desafío que, entre otras cosas, estará orientado a la generación de empleos ante la amenaza de la desaparición de puestos de trabajo producto de la automatización de funciones.
En consonancia, ambas autoridades señalaron el carácter irremplazable del capital humano, como motor del crecimiento económico: “Los países que han aprendido a crear tejido de innovación y a comercializar el conocimiento de ciencia, han ejecutado una política pública enfocada absolutamente en el desarrollo de talento”, aseguró Lincolao.
El evento, que tuvo lugar en la Universidad del Desarrollo, estuvo dirigido a estudiantes del programa de titulación alternativo dLab -perteneciente a iCubo UDD- que reúne a estudiantes de quinto año de las carreras de Diseño, Ingeniería, Publicidad, Arquitectura e Ingeniería Comercial, con el objetivo de desarrollar proyectos de innovación orientados a mejorar una situación o encontrar una solución a un problema real.





















