Con el inicio del año escolar, miles de familias vuelven a enfrentar un desafío que se repite año a año: el bajo dominio de inglés que evidencian muchos estudiantes en Chile. Aunque el idioma forma parte del currículo obligatorio, especialistas coinciden en que el tiempo de exposición y la metodología escolar suelen ser insuficientes para lograr fluidez real.

En este escenario, reforzar el aprendizaje fuera del colegio, especialmente desde edades tempranas,  se posiciona como una alternativa cada vez más considerada por las familias.

Polett Arias, Líder de Calidad y Entrenamiento y coordinadora de los programas Kids and Teens de Berlitz Chile, explica que iniciar el aprendizaje oportunamente puede marcar una diferencia significativa en el desarrollo académico y personal de niños y adolescentes. “El cerebro infantil tiene mayor plasticidad, lo que facilita la adquisición natural del idioma, especialmente en pronunciación y comprensión auditiva. Mientras antes se expongan al inglés, más natural será el proceso”, señala.

 

Más que un ramo: una habilidad estratégica

El aprendizaje temprano del inglés no solo impacta el rendimiento académico. Según la especialista, el bilingüismo fortalece habilidades cognitivas como la memoria, la resolución de problemas y la flexibilidad mental, además de potenciar la confianza y la apertura cultural.

Sin embargo, advierte que para lograr avances reales se requiere algo más que las horas de clase tradicionales.“Muchas veces el entorno escolar no logra entregar la intensidad de práctica oral que se necesita para desarrollar fluidez. Por eso, los programas complementarios con metodologías de inmersión pueden acelerar significativamente el progreso”, afirma Arias.

 

El rol clave de la familia

Junto con la formación formal, el acompañamiento en casa sigue siendo un factor decisivo. La experta recomienda integrar el idioma de manera natural en la rutina diaria, evitando que se perciba como una obligación.

Entre las acciones más efectivas destacan:

  • Exponer a los niños a canciones, cuentos o series en inglés según su edad.
  • Incorporar frases simples en situaciones cotidianas.
  • Valorar el esfuerzo por sobre la perfección.
  • Mantener constancia, aunque sean pocos minutos al día.

“Cuando el aprendizaje se vincula a experiencias positivas, la motivación y la retención aumentan de forma importante”, enfatiza.

 

Inmersión: la diferencia frente al método tradicional

Uno de los factores más determinantes en el avance del idioma es la metodología. Los programas basados en inmersión, donde el inglés se usa de forma continua y contextual,  han mostrado mejores resultados que los modelos centrados en memorización.

En el caso de Berlitz Chile, el programa anual Kids and Teens está diseñado por etapas de desarrollo y trabaja con grupos reducidos de 6 a 8 estudiantes, priorizando la comunicación oral, la comprensión auditiva y el uso funcional del idioma.

Las clases combinan aprendizaje por inmersión, actividades lúdicas y seguimiento permanente del progreso, con instructores especializados en trabajo con niños y adolescentes.

 

Una decisión que se toma al inicio del año

Con el calendario escolar recién comenzando, marzo se consolida como el momento clave para que las familias evalúen apoyos complementarios. “No se trata de sobrecargar a los estudiantes, sino de ofrecerles experiencias de aprendizaje más efectivas y acordes a su etapa. Cuando el inglés se aprende de forma temprana y bien guiada, los beneficios se ven en todo el desarrollo académico”, concluye Arias.

 

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Equipo Prensa
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