• Chile está entre los países con mayores emisiones de CO₂ fósil per cápita en América Latina y el Caribe en 2022.

 

  • China, Estados Unidos y la India se colocan en el top 3 como los mayores países en emitir gases de efector invernadero

Santiago, 22 abril de 2024.- Cada 22 de abril celebramos el Día de la Tierra a nivel mundial como una fecha para concientizar y recordar la responsabilidad que tienen las personas y las empresas de trabajar para proteger al planeta de los efectos contaminantes que están provocando cambios climáticos a nivel global.

Las emisiones de dióxido de carbono en Chile ascendieron a 4,96 toneladas métricas per cápita en 2022 , frente a las 5,27 toneladas del año anterior. Según las cifras de Statista, con información de más de 170 industries de 150 países en el mundo, Chile está entre los países con mayores emisiones de CO₂ fósil per cápita en América Latina y el Caribe en 2022A nivel mundial, China, Estados Unidos y la India se sitúan en el top 3 como los mayores países emisores de gases de efecto invernadero.

Por ello, una de las formas más efectivas de lograr este objetivo es reducir la huella de carbono, y las empresas tienen un papel crucial que desempeñar en esta tarea. Al adoptar prácticas más sostenibles, no solo ayudan al medio ambiente, sino que también pueden impulsar su competitividad empresarial y avanzar en su estrategia de responsabilidad social empresaria.

«En los procesos industriales la energía es necesaria para mover, calentar, enfriar y tratar el agua. Al hacer esto, se generan emisiones de gases de efecto invernadero. Entonces, si se quiere atacar ese problema, necesariamente se debe minimizar el consumo hídrico. En otras palabras, usar menos agua significa menos para tratar y, por lo tanto, menos impacto al ambiente”, sostiene Juan Pablo Contreras, Líder de la división Light para Latinoamérica Sur en Ecolab.

El ejecutivo de Ecolab, empresa líder en sostenibilidad y tratamiento de agua, propone algunas estrategias clave para reducir los efectos del CO2, y que, producen cambios reales y duraderos que logran un equilibrio entre los objetivos económicos y medioambientales de las empresas.

1. Mejora del rendimiento energético: La optimización del uso de la energía es fundamental. Las empresas pueden invertir en tecnologías más eficientes para reducir su consumo y, por lo tanto, sus emisiones de carbono. Éstas pueden incluir química conectada, análisis de datos avanzados y monitoreo, asegurando no sólo la eficiencia del proceso, sino también la protección de los equipos que intervienen en él.

2. Fuentes de energía renovable: La transición a fuentes de energía renovable, como la solar, eólica o hidroeléctrica, no solo reduce las emisiones de carbono, sino que también puede ofrecer a las empresas una mayor independencia energética y estabilidad a largo plazo en sus costos.

3. Optimización de la cadena de suministro: Evaluar y optimizar la cadena de suministro puede reducir las emisiones asociadas con la producción y distribución de productos. Esto incluye la selección de proveedores cercanos, el transporte eficiente y el uso de materiales sostenibles.

4. Gestión de residuos: La reducción, reutilización y reciclaje de residuos pueden disminuir significativamente la huella de carbono de una empresa y, al mismo tiempo, generar ahorros económicos.

5. Innovación en productos y servicios: Desarrollar productos y servicios más sostenibles puede generar nuevas oportunidades de mercado y mejorar la reputación de la empresa entre los consumidores preocupados por el medio ambiente.

De igual manera, Contreras confirma que, con estrategias claras, tecnología y especialización se pueden alcanzar mejoras en el rendimiento energético y en los costos operativos totales. “En Ecolab trabajamos con clientes de más de 40 industrias, acompañándolos en su ambición por conservar el agua y reducir la huella de carbono, consiguiendo resultados excepcionales. Por ejemplo, tenemos casos donde se logró reducir 44 mil toneladas métricas de CO2. Esto no solo maximizó la producción, sino que también alargó la vida útil de los activos esenciales.”

Las empresas no solo pueden contribuyen a la preservación del medio ambiente, sino que también pueden mejorar su competitividad a largo plazo al adaptarse a las crecientes demandas del mercado y reducir los riesgos asociados con el cambio climático. En el Día de la Tierra, recordemos que cada pequeño paso hacia la sostenibilidad empresarial es un paso hacia un futuro más próspero y saludable para todos.

Para más información de cómo las personas en todo el mundo y Chile ponderan el valor del agua, puede visitar https://watermark.ecolab.com/. De acuerdo al estudio, 4 de cada 5 personas considera que las empresas deberían financiar los esfuerzos para conservar el agua. Además, solo un 46% cree que “líderes de negocios” se preocupan por el impacto de su organización en el cambio climático.

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