- El estudio Hogares Conectados 2026, desarrollado por Fundación País Digital, con el apoyo de Entel, muestra que Chile consolidó una conectividad prácticamente universal. Sin embargo, advierte que la nueva brecha digital está en los usos: solo un 22,9% declara tener algunas de las habilidades avanzadas y un 20% indica que no cuenta con ninguna habilidad digital productiva.
Santiago, mayo de 2026. – Chile alcanzó un hito relevante en su camino hacia la transformación digital. El acceso a internet en el país es hoy prácticamente universal, llegando al 96,6% de los hogares, según la segunda versión del estudio Hogares Conectados 2026, desarrollado por Fundación País Digital con el apoyo de Entel.
El estudio fue anunciado de la mano de un panel de expertos que contó con integrantes del mundo público y privado, incluyendo a la subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido; al presidente de Fundación País Digital, Pelayo Covarrubias; al alcalde de La Florida, Daniel Reyes; al rector de INACAP, Lucas Palacios; y a Claudio Anabalón, gerente de Asuntos Corporativos de Entel.
El informe, destaca que la brecha histórica entre el mundo urbano y rural es hoy más baja que nunca: si en 2008 la diferencia de acceso era de 30 puntos, actualmente es de solo 1,6 puntos porcentuales, impulsada por un impresionante crecimiento de la conectividad rural del 231% en dicho período.
El nuevo desafío: de «tener» a «saber usar»
Sin embargo, en un contexto de alta cobertura, se plantea la existencia de un nuevo desafío. la brecha ya no se explica únicamente por quién tiene o no internet, sino por quién cuenta con las habilidades necesarias para transformar esa conexión en oportunidades concretas de educación, empleo, productividad, acceso a servicios, trámites y participación en la economía digital.
“Chile ha construido una base de conectividad que muy pocos países de la región tienen. Ese es un logro indiscutible. Pero la siguiente etapa es mucho más desafiante: lograr que esa infraestructura se traduzca en capacidades reales para las personas. No basta con estar conectados si una parte importante de la población no cuenta con las herramientas para usar internet de manera productiva, segura y significativa”, señaló Pelayo Covarrubias, presidente de Fundación País Digital.
A pesar de que el acceso es casi total, existe una profunda brecha de competencias. Mientras que el 73,7% de la población declara contar con al menos tres habilidades básicas, tales como jugar en línea, revisar y publicar contenidos en redes sociales o realizar videollamadas, solo el 22,9% indica que al menos cuenta con dos o más habilidades digitales avanzadas, como por ejemplo, crear sitios web o programar, instalar un programa.
Respecto a las habilidades productivas, como transacciones y pagos en línea, planillas de cálculo o configuraciones de seguridad, estas se concentran casi exclusivamente en el grupo que declara contar con habilidades avanzadas, habitualmente ligado a los niveles socioeconómicos más altos. Una realidad que presenta un desafío tanto para el mundo privado como para el mundo público.
“El compromiso del Gobierno es entregar una mejor calidad de vida a las personas a través de la digitalización. Ya hemos avanzado mucho en cobertura y calidad: tenemos más de 10,3 millones de conexiones 5G y casi 9 de cada 10 conexiones residenciales son fibra óptica. El siguiente paso es darle realmente un sentido a esta conectividad, para reducir brechas, impulsar emprendimientos, educación, nuevas habilidades digitales y al sector productivo del país”, explicó Romina Garrido, subsecretaria de Telecomunicaciones.
En esta dimensión, las cifras muestran una realidad polarizada: mientras un 46,2% de la población declara poseer más de seis habilidades productivas digitales, un preocupante 20% manifiesta no tener ninguna, quedando marginado de los beneficios de la tecnología.
Educación, computador y frecuencia de uso: los factores que más inciden
El informe identifica tres factores determinantes para el desarrollo de habilidades digitales más avanzadas: nivel educativo, uso frecuente de computador y frecuencia de uso de internet. En particular, el uso del computador aparece como un habilitador relevante, ya que muchas habilidades productivas —como trabajar con documentos, planillas, programas o plataformas digitales— se desarrollan con mayor profundidad allí, a diferencia del uso cotidiano del teléfono celular.
Otro hallazgo relevante es el rol de la educación técnica y técnico profesional. Según el estudio, a diferencia de la educación media la educación técnica multiplica la probabilidad de dominar herramientas digitales intermedias y productivas. El haber cursado educación media técnica profesional, o bien educación técnico-profesional completa o no, es un factor que incide positivamente, convirtiéndose en un punto de inflexión para ampliar las capacidades digitales de la población.
“Chile logró un avance histórico en conectividad y hoy prácticamente universalizó el acceso a internet en los hogares, gracias al trabajo colaborativo entre el sector público, privado y distintas instituciones del ecosistema digital. El trabajo conjunto entre Subtel, Fundación País Digital, la academia y la industria de telecomunicaciones, y en el caso de Entel, a través de décadas de inversión y despliegue de infraestructura a lo largo de todo Chile, permitió reducir brechas territoriales y ampliar significativamente la cobertura y conectividad del país. Hoy el desafío ya no es solo el acceso, sino cómo transformamos esa conectividad en capacidades digitales, productividad, innovación y mejores oportunidades para las personas y los territorios, especialmente considerando que más del 70% del uso de banda ancha en Chile se concentra en plataformas de streaming y redes sociales”, señaló Claudio Anabalón, gerente de Asuntos Corporativos y Relaciones Institucionales en Entel.
Inteligencia Artificial y nuevas oportunidades de productividad
Otro hallazgo relevante del reporte es el comportamiento de las personas en Chile frente a las tecnologías de vanguardia. El uso de Inteligencia Artificial (IA) y chatbots en Chile experimentó una explosión del 102% en solo dos años, pasando de un 29,9% de adopción en 2024 a un masivo 60,4% en 2026. Este uso intensivo y alto de la IA podría empujar y abrir una nueva puerta a la productividad, habilitando el hecho de que las personas pudiesen usar los chatbots para ayudarse a realizar tareas que sí son productivas.
















