La conciliación y la corresponsabilidad como un eje fundamental para avanzar en el desarrollo económico y social, fue el tema central del conversatorio organizado por Universidad de Las Américas en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer 2026.
La Rectora de Universidad de Las Américas, Pilar Romaguera, fue la anfitriona del encuentro que contó con la participación de Paulina Yazigi, presidenta de la Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), y Ana María Stuven, presidenta de la Corporación Abriendo Puertas.
Las panelistas reflexionaron desde sus diversas perspectivas, aportando valiosos puntos de vista sobre los desafíos de la inserción laboral femenina y las tareas de cuidado, entendidas como una responsabilidad compartida entre hombres y mujeres, y que involucran no solo a la familia, sino a la globalidad de las organizaciones sociales y estatales.
La Rectora Romaguera definió esta instancia como una oportunidad propicia para destacar el rol femenino en la sociedad y abordar la relación trabajo-familia donde existen responsabilidades que son invisibles y definen las tareas profesionales de las mujeres chilenas. Planteó que, pese a avances, la participación femenina laboral sigue siendo un 20% menor que la de los hombres, con una importante brecha salarial. Por ello, enfatizó que “debemos dejar de entender esta tensión como un problema de mujeres, ya que es un compromiso ético de la sociedad en su conjunto”.
Mujeres y pensiones
Paulina Yagizi, economista que preside la Asociación de AFP y que pronto asumirá como vicepresidenta de Banco Estado, abordó la realidad laboral y cómo esta impacta en las pensiones de las mujeres. Tras plantear que quienes más sufren con el desempleo son ellas, graficó que en este negativo escenario influye la fuerte desigualdad en las tareas del hogar respecto del hombre. En Chile, de los 6.596.527 hogares, 1 de cada 8 son monoparentales (80% con mujeres a la cabeza), y 5 de cada 11 tienen niños o personas mayores que atender. A esta cifra, que calificó de “impactante”, sumó que el 65,6% de las horas de trabajo no remuneradas en el hogar lo efectúan las mujeres.
Luego se refirió a la Reforma de Pensiones, la cual, a su juicio, no se hizo cargo de la desigualdad existente. Afirmó que el problema es que las mujeres cotizan para pensión pocos años en comparación a los hombres (menos de 17 años, en promedio, versus 25 años), a lo que se agrega la diferencia en la edad legal para jubilar (60 y 65 años) y la mayor longevidad femenina (se espera que las mujeres vivan, en promedio, hasta los 92 años y los hombres, hasta los 86).
Un problema sistemático
Ana María Stuven, historiadora y presidenta de la Corporación Abriendo Puertas, entidad que apoya la inserción laboral y social de mujeres privadas de libertad, agradeció a UDLA la oportunidad de conmemorar en comunidad, al tiempo que relevó la capacitación dada por la universidad a 13 mujeres liberadas de la cárcel de Santiago en la Escuela de Gastronomía: “no es un gesto simbólico, sino uno muy concreto”, enfatizó.
Su exposición se focalizó en las realidades invisibilizadas en la sociedad actual, entregando una perspectiva histórica sobre las reivindicaciones femeninas, las barreras y avances registrados: “Este 8M nos desafía a mirar nuestra historia y su larga lucha por la igualdad y la inclusión”. Como hitos mencionó que, desde el siglo XIX, mujeres se declararon feministas y lucharon por una inclusión de la mujer, primero desde sus roles tradicionales y luego en la sociedad civil y política. Destacó a instituciones como el MEMCH y el rol desempeñado por mujeres como Amanda Labarca y Elena Caffarena, promotoras de beneficios para las mujeres en el trabajo. El gran cambio, añadió, vino con el ingreso femenino a estudios superiores, persistiendo, sin embargo, hasta hoy, diferencias salariales y de participación en espacios de toma de decisiones.
“No es anecdótico que el nacimiento del primer hijo marque la carrera profesional de una mujer”, expresó, debido a que el mercado laboral no ha sido diseñado para integrar plenamente la experiencia reproductiva. Este problema “no es solo cultural, sino sistemático”, en su opinión, porque “la economía descansa sobre un trabajo invisible que no se remunera y no se compensa”. La corresponsabilidad compartida “no es una consigna, sino una condición de democracia”, concluyó.
Premio “Mujer UDLA 2026”
En la oportunidad se entregó el Premio “Mujer UDLA 2026” a Izaskun Álvarez, Directora del Núcleo en Subjetividades e Igualdad de Universidad de Las Américas, por representar fielmente los valores institucionales, ser líder en la comunidad e inspirar con su labor a quienes forman parte de esta casa de estudios.
La actividad contó con la presencia de la Rectora de la Universidad Miguel de Cervantes, Marigen Hornkohl, autoridades, académicas y académicos, colaboradores y estudiantes de UDLA. Así también, 100.00 personas siguieron la transmisión del encuentro vía streaming.
El tema abordado por el ciclo conmemorativo del 8M se enmarca en la orientación impulsada por las Naciones Unidas, que este año insta a reforzar la protección de los derechos, el acceso a la justicia y la adopción de medidas concretas en favor de todas las mujeres y niñas. El ciclo contempla diversas actividades disponibles en www.udla.cl: una charla magistral sobre la decisión de cuidar y el derecho de ser cuidado, en la Sede Santiago, el 9 de marzo; un seminario referido a mujeres en el trabajo y corresponsabilidad, en la Sede Viña del Mar, el 6 de marzo; un conversatorio sobre corresponsabilidad y mujeres líderes, en la Sede Concepción, el 10 de marzo; y una charla sobre inserción laboral y corresponsabilidad en ámbitos profesionales, organizada por eCampus, también el 10 de marzo.





















