Santiago, febrero 2026.- En un contexto marcado por una creciente competencia entre universidades y una caída sostenida en las postulaciones, las instituciones de educación superior enfrentan el desafío de agilizar sus procesos y reducir el estrés en uno de los momentos más críticos del año: la matrícula. Frente a este escenario, las universidades están automatizando sus procesos con Inteligencia artificial (IA), lo que les permite reducir significativamente los tiempos y evitar pérdidas de potenciales estudiantes (leads) por demoras o falta de información.
La presión por captar alumnos ha llevado a que universidades a nivel global incorporen herramientas tecnológicas para optimizar sus procesos comerciales y de admisión. En países como Estados Unidos, la IA ya se utiliza en distintas etapas de selección y matrícula, permitiendo reducir tiempos de espera, mejorar la experiencia del postulante y aumentar las tasas de conversión, una tendencia que comienza a replicarse en Chile.
En nuestro país, una pionera en esto es la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), que automatiza tareas repetitivas para priorizar leads calificados, ya que perdían prospectos por escasa visibilidad en WhatsApp y por no tener una atención 24/7. Es por ello que implementaron la tecnología que imparte la chilena Vambe, que permite gestionar el proceso de admisión y matrícula de forma 100% automatizada mediante IA, responder ininterrumpidamente consultas de posgrado y programas educativos en WhatsApp, además clasifica leads en dos etapas y deriva casos complejos a ejecutivos, liberando al equipo de tareas repetitivas.
“Esta es una evolución del contacto humano. Aquí no hay reemplazos. Nos va a ayudar a automatizar cosas que hoy nos quitan tiempo y que no nos permiten abrazar a este alumno y darle el tiempo que merece. Gracias a la IA hemos logrado filtrar más de 70% de leads antes de llegar a etapa humana, permitiendo que las ejecutivas se enfoquen en prospectos de mayor valor», explica Hernán Fuentes, Subdirector Comercial Senior de Postgrados de la UAI.
Comúnmente, el proceso de matrícula puede demorar una hora, o incluso más, dependiendo del volumen de postulantes y del nivel de atención personalizada requerida, como responder dudas, explicar programas académicos o realizar seguimientos iniciales. Con la IA, este trámite puede completarse en sólo cinco minutos, de forma remota y sin necesidad de interacción humana directa.
“Hoy las universidades compiten intensamente por captar estudiantes. La rapidez en la respuesta es clave para evitar que, por falta de información o demoras en el proceso, los postulantes terminen optando por otra institución. Nuestra solución permite entregar información clara, personalizada y en tiempo real, justo cuando el estudiante está tomando la decisión”, señala Nicolás Camhi, fundador de Vambe, quien creó la herramienta que hoy están usando las casas de estudio para dar respuesta a un problema estructural del sistema educativo actual.
Además de optimizar los tiempos de admisión, la IA permite a los estudiantes acceder al detalle de los programas académicos, recibir recomendaciones personalizadas según sus intereses y resolver dudas de manera inmediata, mejorando la experiencia y aumentando la probabilidad de cierre del proceso de matrícula.
Y el uso de IA no se limita a un solo proceso, el alcance es tan amplio que su impacto abarca todo un segmento donde la competencia por alumnos es cada vez más sofisticada y exigente. “La IA permite hacer más eficientes procesos que históricamente han sido lentos y costosos, beneficiando tanto a las instituciones como a los estudiantes”, agrega Camhi.
La automatización en las casas de estudios es un desafío que tienen que llevar adelante para poder ser más eficientes, disminuir los tiempos operativos, facilitar el acceso a información detallada sobre duración, valores y modalidades de estudio. Además, para aprovechar la capacidad de la IA en ofrecer recomendaciones personalizadas según los intereses reales de cada postulante, ayudando a las universidades a mejorar su tasa de conversión en un escenario cada vez más competitivo.





















