• Iniciativas de apoyo como el programa +NOTAS de CPECH, permiten reforzar asignaturas clave, desde primero a tercero medio.

Santiago, marzo 2026.- Durante años, muchos jóvenes y sus familias concentraron la preocupación por la admisión universitaria en cuarto medio y en el resultado de la prueba de acceso. Sin embargo, el rendimiento escolar acumulado a partir de primero medio, o sea las Notas de Enseñanza Media (NEM) es tan decisivo al momento de postular como la PAES misma.

El NEM y el Ranking de notas —que reflejan el desempeño escolar y la posición relativa dentro del curso— hoy tienen una incidencia significativa en múltiples carreras. A diferencia de la prueba, que puede rendirse más de una vez, las notas son acumulativas. Por eso, cada promedio cuenta.

En ese escenario, el inicio del año escolar adquiere un sentido estratégico. “Marzo marca el punto de partida de una planificación académica que puede evitar que pequeñas brechas en Matemáticas, Lenguaje o Ciencias se transformen en desventajas acumuladas”, precisa Carolina Rojas Parraguez, directora académica de CPECH, preuniversitario con más de cuatro décadas de trayectoria.

Anticiparse para no correr

Cuando se posterga el foco en la admisión universitaria hasta cuarto medio, se reduce el margen de acción, aumentando la presión que implica. En cambio, trabajar desde los primeros años de enseñanza media permite instalar hábitos de estudio, método y organización del tiempo de manera progresiva.

No se trata de adelantar contenidos, sino de ordenar procesos. “Existen programas de apoyo que acompañan durante toda la enseñanza media en la construcción de hábitos, método y habilidades que fortalecen el desempeño escolar y preparan para la educación superior”, explica Rojas. En términos prácticos, esto significa planificación, práctica guiada, seguimiento de avances, retroalimentación oportuna y orientación para tomar decisiones informadas.

Desafíos distintos según la etapa

La enseñanza media no es un bloque uniforme; las necesidades cambian según el curso. En primero y segundo medio, el foco está en consolidar aprendizajes y sostener buenas calificaciones sin sobrecargar el proceso, ya que esas notas comienzan a configurar el NEM y el Ranking.

En tercero medio, la PAES se integra con mayor claridad a la planificación: se busca mantener el rendimiento escolar y, al mismo tiempo, familiarizarse con la lógica de la prueba, entrenando habilidades y midiendo avances para llegar a cuarto medio con un plan definido, señala la directora académica de CPECH.

En el último año —y también para los egresados— el desafío es estratégico: cerrar bien el promedio y preparar la prueba con foco. “Las calificaciones se transforman en un capital académico. Lo que se hace en estos años impacta directamente en las opciones futuras, por eso es clave instalar método a tiempo y no cuando el promedio ya está cerrado”, advierte.

En este recorrido, los apoyos también cumplen funciones distintas: durante los primeros años predominan los programas de acompañamiento y refuerzo para fortalecer el desempeño escolar, mientras que en la etapa final el preuniversitario actúa como complemento al colegio, con foco en la preparación estratégica y en el desarrollo de autonomía y claridad de objetivos.

“Un buen preuniversitario no suma presión; suma dirección. La clave está en definir prioridades según ponderaciones, trabajar con diagnóstico y mantener una práctica constante que permita medir avances reales”, acota la experta.

+NOTAS: reflejo de un cambio cultural

La creciente demanda por apoyo temprano confirma esta tendencia. Un ejemplo es el programa +NOTAS de CPECH, dirigido a estudiantes de primero, segundo, y tercero medio, enfocado en reforzar asignaturas clave alineadas al currículum oficial, en modalidad presencial, e-learning u online.

El programa ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años: entre 2023 y 2024 aumentó un 30%, y entre 2024 y 2025 se duplicó, con una expansión particularmente significativa en la Región Metropolitana y la zona sur del país. 

Este avance no solo refleja mayor interés por el refuerzo académico, sino también una mirada más estratégica respecto del proceso de admisión. 

“Más allá de la cifra, el fenómeno evidencia un cambio cultural: las familias ya no esperan a cuarto medio para preocuparse por la admisión universitaria y han entendido el desafío de la planificación que hoy comienza varios años antes”, concluye Carolina Rojas.

Google News Portal Educa
Síguenos en Google Noticias

Equipo Prensa
Portal Educa