Liderada por Fundación Ciudad del Niño, se trata de una mesa de trabajo que reúne a la Universidad Católica, UNICEF, Fundación Colunga, Fundación El Sauce y la Municipalidad de Renca, junto a la participación del Servicio de Protección Especializada como invitado, para desarrollar una propuesta técnica orientada a fortalecer la prevención temprana en infancia y abordar el vacío de oferta preventiva existente en la etapa escolar.
Actuar antes de que el daño esté instalado es uno de los principales desafíos que enfrenta hoy el sistema de protección de la niñez. En ese contexto, se realizó la primera sesión de una mesa de trabajo inédita en el país, orientada a diseñar un modelo preventivo que permita intervenir tempranamente frente a factores de riesgo que afectan a niños y niñas.
El proyecto es liderado por Fundación Ciudad del Niño y tiene como objetivo avanzar desde una protección centrada en la respuesta especializada hacia una prevención efectiva, capaz de anticiparse a situaciones de riesgo y evitar que niños y niñas escalen hacia vulneraciones graves de derechos.
La iniciativa busca aportar al Estado una solución técnica que hoy no existe de manera articulada y que pueda proyectarse como política pública. Para lograrlo, se convocó a diversas voces expertas provenientes de la academia, organismos internacionales, sociedad civil y gestión local. Ellas son la Escuela de Psicología y el Centro UC Valoras de la Universidad Católica; UNICEF; el Observatorio de la Niñez de Fundación Colunga; Fundación El Sauce; y la Municipalidad de Renca, junto a la participación del Servicio de Protección Especializada (Mejor Niñez) en calidad de invitado.
Antonia Aguirre, directora de Estudios e Innovación de Fundación Ciudad del Niño, explicó que el foco del trabajo está puesto en cómo transformar el conocimiento experto en una herramienta operativa. “Estamos articulando el conocimiento académico con la experiencia territorial para diseñar un modelo basado en evidencia, validable y escalable. La apuesta es construir una propuesta que pueda ser adoptada por el Estado y fortalecida como política pública”, indicó.
Cristóbal Guerrero, representante del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Los Parques, señaló que “estamos muy contentos y agradecidos por ser convocados a este esfuerzo interinstitucional en favor de la niñez y la promoción de sus derechos. Como servicio, tenemos el mandato de garantizar el derecho a la educación, y sabemos que la escuela es un espacio fundamental donde se protegen y expresan otros derechos. En este marco, podemos aportar a la evaluación y construcción del Modelo de Prevención que Ciudad del Niño está desarrollando, a partir de su oferta programática”.
Por su parte Viviana Hojman, directora ejecutiva de Valoras UC de la Universidad Católica, indicó que este primer encuentro «fue una interesante reunión en la que nos juntamos para pensar el aporte que quiere hacer la Fundación Ciudad del Niño en prevención, lo que es interesante porque ha trabajado primero en residencias, luego en protección y ahora está girando hacia prevención con dos programas muy interesantes: uno terapéutico con foco en la familia y el otro que es el after school Espacio TAN! (Tardes Activas para la Niñez)”, en cuyo desarrollo participó Valoras UC.
Detalles del proyecto
Si bien en Chile la oferta preventiva se ha concentrado históricamente en la primera infancia, particularmente en el tramo de 0 a 4 años, este proyecto pone el foco en niños y niñas de entre 5 y 10 años, etapa de transición a la educación básica obligatoria donde hoy persiste una brecha crítica de intervención preventiva y se definen trayectorias clave de desarrollo.
El modelo contempla intervenciones orientadas al fortalecimiento del aprendizaje socioemocional de niños y niñas, el apoyo a las familias y cuidadores —mediante estrategias de fortalecimiento parental— y la articulación con actores locales, con el fin de asegurar respuestas oportunas antes de que los problemas se agudicen.
El grupo de expertos sesionará de forma periódica durante 2026 para dar forma a los componentes del modelo y validar su diseño e instrumentos. El objetivo es avanzar hacia resultados concretos: reducir el ingreso de niños y niñas al sistema de protección especializada, mejorar la convivencia escolar y, sobre todo, proteger el futuro de los niños y niñas antes de que su bienestar se vea comprometido.





















