Santiago, enero de 2026. – Con la llegada de las vacaciones de verano, muchas familias celebran descanso, juegos y viajes, pero detrás del disfrute se esconde un desafío poco visible: el “retroceso vacacional”. Este fenómeno puede afectar significativamente el aprendizaje de los niños, impactando principalmente la lectoescritura y la motricidad fina en los más pequeños.
“Los estudios internacionales muestran que los niños pueden retroceder hasta dos meses en habilidades de lectura durante las vacaciones de verano. En Chile, aunque nuestras vacaciones son más cortas, el efecto existe y se nota principalmente en lectoescritura y motricidad fina”, advirtió María Paz Rivera, directora de Estudios de Educación Parvularia del Colegio American British School.
El retroceso no significa que las vacaciones deban convertirse en una extensión del aula. Como explica Rivera, “las vacaciones son fundamentales para que los niños se desconecten y recarguen energías, pero eso no significa apagar completamente el cerebro. El aprendizaje puede ocurrir jugando, conversando o explorando el entorno». La clave está en encontrar un equilibrio entre descanso y estimulación, para que los niños sigan desarrollándose mientras se divierten.
Cómo aprovechar el verano para aprender jugando
Las vacaciones ofrecen oportunidades únicas para estimular a los niños de manera natural y entretenida. Entre las estrategias recomendadas por los expertos se incluyen:
- Lectura y escritura recreativa: Mantener un hábito diario de lectura con libros, cómics, revistas o carteles en el entorno fortalece la lectoescritura. Dibujar o escribir pequeñas palabras también ayuda a conservar la motricidad fina.
- Matemáticas aplicadas: Contar objetos, comparar tamaños o resolver desafíos cotidianos permite practicar conceptos de forma divertida y práctica.
- Juego activo y exploración: Actividades al aire libre, como caminatas, deportes recreativos, juegos tradicionales o proyectos creativos como huertos caseros, fomentan la creatividad, coordinación y habilidades sociales, mientras fortalecen el vínculo familiar.
- Uso equilibrado de pantallas: Aplicaciones educativas, documentales o videojuegos que requieran estrategia pueden complementar el aprendizaje. Es importante establecer horarios claros, crear zonas libres de pantallas y ofrecer alternativas atractivas que involucren a toda la familia. Los adultos deben dar ejemplo regulando su propio tiempo frente a dispositivos.
“Durante las vacaciones, el equilibrio es fundamental. El cerebro de un niño necesita descanso, aburrimiento creativo y tiempo libre. Pero también necesita cierta estimulación para no perder el ritmo. Se trata de encontrar el equilibrio: 20 minutos de lectura, juegos que desafíen su mente y conversaciones significativas pueden hacer toda la diferencia sin arruinar las vacaciones», refuerza Rivera.
Un verano para aprender y disfrutar
Más que un período de descanso, el verano puede convertirse en una oportunidad para fortalecer habilidades, estimular la creatividad y promover la conexión familiar. Con actividades variadas, juego activo, lectura recreativa y un uso consciente de la tecnología, los niños pueden mantener su ritmo de aprendizaje, divertirse y crear recuerdos significativos en familia, lejos del consumo pasivo de pantallas.
Acerca de Cognita Chile
Cognita Chile es parte de Cognita, un grupo educativo global, con 20 años de trayectoria, destacado por ofrecer experiencias de aprendizaje de alta calidad y una formación integral para niñas, niños y adolescentes. En Chile, reúne una red de colegios que comparten la misión de preparar a los alumnos para los desafíos del mundo actual y futuro. A través de planes de estudio flexibles, profesores altamente calificados y un enfoque centrado en una formación holística, Cognita Chile crea un entorno seguro y estimulante que permite a cada estudiante alcanzar su máximo potencial académico y personal.





















