Estación LAV Campus cierra su edición 2025 con éxito tras cinco días de conocimiento, creatividad y compromiso por la sostenibilidad
Luego de una semana marcada por el intercambio de ideas y conocimiento en los campus de la Universidad Andrés Bello, la segunda edición Estación LAV Campus 2025 finalizó con resultados positivos y gran interés comunitario, consolidándose como un referente educativo sobre sostenibilidad. La instancia formativa, entre el 24 y 28 de noviembre, reunió a estudiantes, docentes, organizaciones, empresas y ciudadanos, quienes participaron activamente en un recorrido que integró ciencia, creatividad, innovación social y cultura ambiental como herramientas para enfrentar los desafíos del futuro.
La semana comenzó con la inauguración Sostenibilidad y Educación para los profesionales del mañana, seguida del panel Empresas que Transforman Territorios, donde representantes de Red Pacto Global, Antofagasta Minerals, Salfacorp, Andes Iron, WOM Chile y UNAB abordaron cómo la colaboración multisectorial es esencial para impulsar transformaciones reales. Posteriormente, se profundizó la urgencia de proteger los ecosistemas y comunidades, mientras la sesión de documentales acercó casos reales a los asistentes sobre recuperación de hábitats, restauración ecológica y visión de futuro y la serie animada “Futuros Imposibles” invitó a reflexionar sobre escenarios climáticos críticos y el rol de la creatividad en la comunicación ambiental.
El segundo día estuvo dedicado a los desafíos energéticos del país y la urgencia de acelerar matrices limpias, mejorar la eficiencia industrial y fortalecer la investigación en energía. Más tarde, se expusieron las nuevas tecnologías para edificaciones responsables, modelos de circularidad y estrategias para reducir la huella ambiental en obras, a continuación, la minería abrió el debate sobre cómo reinventar ciudades asociadas a la actividad extractiva, para luego cerrar con la charla de acción climática donde se mostró cómo la inteligencia artificial permite anticipar impactos, mejorar la gestión energética y optimizar decisiones frente al cambio climático.
Durante el tercer día, el foco estuvo puesto en acelerar la carbono neutralidad al 2038, plan que fue explicado en detalle junto a estrategias de mitigación, responsabilidad institucional y nuevos marcos tecnológicos y la inclusión como dimensión ambiental y social indispensable para lograr sostenibilidad real. La jornada incorporó también el documental Patagonia Azul, una mirada profunda a los ecosistemas marinos del sur de Chile y la interdependencia entre biodiversidad y desarrollo humano. Finalmente, El desafío de la nueva longevidad exploró cómo el envejecimiento saludable se convierte en un componente clave de la sostenibilidad social.
El cuarto día destacó el enfoque One Health, integrando salud humana, animal y ambiental, una solución integral a la crisis planetaria. A ello se sumó cómo los territorios protegidos cumplen un rol crucial en la conectividad ecológica, el desarrollo local y la resiliencia climática. La exposición fotográfica, Voces de la Patagonia, conectó a la audiencia con el relato visual de los ecosistemas australes, mientras la selección de documentales Cooperaciones Silenciosas visibilizó el rol esencial de hongos, microorganismos y redes biológicas que sostienen la vida en los bosques, suelos y sistemas naturales.
El último día cerró con el análisis de perspectivas del diseño sostenible, donde se destacaron herramientas para crear soluciones tecnológicas, sociales y estéticas respetuosas del entorno y la charla magistral Voces de la Patagonia, memoria ancestral y la presentación del documental Elementos, que invitó a reflexionar sobre la conexión profunda entre naturaleza, comunidades y resiliencia climática.
“La sostenibilidad necesita de la ciudadanía, no solo de expertos. Compartir el conocimiento ambiental de forma abierta y accesible es clave para que estudiantes, jóvenes y comunidades se movilicen. Cuando entendemos que cada acción cotidiana tiene impacto, la transformación se acelera. Democratizar el conocimiento es nuestro deber”, señaló Andrea Martinetti, presidente de la Fundación Chile Verde.
La invitación queda abierta a seguir impulsando cambios culturales, hábitos responsables y una ciudadanía consciente, capaz de transformar el presente y proteger el planeta desde cada territorio.
“El encuentro dejó instalado un mensaje claro, la educación ambiental es una responsabilidad colectiva y los jóvenes son actores decisivos para un futuro más sostenible”, indicó Martinetti.





















