Gonzalo Escobar, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello, calificó el resultado como un “balde de agua fría” para las expectativas económicas.

Como una “pésima noticia” para la economía nacional calificó el académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Gonzalo Escobar, el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de enero, que registró una caída de 0,1% en doce meses.

“El Imacec de enero, con una contracción del 0,1%, ha sido una pésima noticia para la economía nacional y un balde de agua fría para las expectativas económicas, pues las proyecciones optimistas esperaban un inicio de año con cifras cercanas al 1,5%”, sostuvo el economista.

“Este resultado rompe una racha de crecimiento y nos recuerda que la recuperación de la economía chilena sigue siendo frágil y dependiente de factores externos”, agregó.

El experto de la UNAB señaló que, aunque se intente poner el foco en el crecimiento desestacionalizado del 0,2% respecto del mes anterior, “la realidad es que la producción de bienes, especialmente en la industria y la minería, actuó como un lastre que el consumo y los servicios no lograron compensar del todo”.

Economía “a dos velocidades”

A juicio de Gonzalo Escobar, el análisis de fondo revela una economía “a dos velocidades”. “Por un lado, vemos un sector servicios y un comercio que intentan sostener el dinamismo, impulsados en parte por la venta de vehículos y el retail. Por otro lado, la minería y la manufactura muestran señales de debilidad, afectadas por una menor extracción de cobre y una producción industrial debilitada”, explicó.

A esto agregó como factor el efecto calendario de tener un día hábil menos, “un detalle técnico que, aunque parece menor, en una economía que lucha por cada décima de crecimiento, termina marcando la diferencia entre el estancamiento y la expansión”, dijo.

Presión para el Banco Central

El académico de la U. Andrés Bello proyectó que este dato de enero “pone una presión inmediata sobre el Banco Central y su próxima Reunión de Política Monetaria. Si la actividad no logra mover este letargo en los próximos meses, se debería esperar reducciones de tasas de interés más agresivas para evitar que el 2026 se convierta en un año de crecimiento inercial”.

“El desafío para el Ministerio de Hacienda, en tanto, será demostrar que esta caída es solo un bache estadístico y no el síntoma de una economía que se está quedando sin energía antes de tiempo”, finalizó.

 

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