Informe internacional destaca el rol del país en energías renovables y electromovilidad. Expertos de la UCSC analizan su impacto y los desafíos pendientes.
El estudio Issues Monitor 2025, elaborado por el World Energy Council (WEC), destaca a Chile como un actor clave en la transición energética global. Este informe, que recoge las percepciones de más de 3.000 líderes de la industria en más de 100 países, identifica las incertidumbres críticas y las prioridades de acción en el sector energético. En América Latina, el acceso al capital y el crecimiento de la demanda energética emergen como principales incertidumbres, mientras que las redes de transmisión se posicionan como la mayor prioridad de acción.
El documento destaca la importancia de modernizar las redes eléctricas en Chile para facilitar la integración de energías renovables. Según el Dr. Ricardo Lizana, Director del Centro de Energía de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), “la actualización de nuestra infraestructura eléctrica es esencial para aprovechar plenamente el potencial de las energías limpias en nuestro país”.
Chile ha sido pionero en el desarrollo de energías renovables, especialmente en hidrógeno verde, energía solar y eólica. Al respecto, el Dr. Lizana destacó que “estos avances no solo contribuyen a la reducción de emisiones, sino que también posicionan a Chile como líder en la región en términos de innovación energética”.
No obstante, el país enfrenta desafíos en la gestión de permisos y financiamiento para nuevas infraestructuras. Es por ello que, según el Director del Centro de Energía UCSC “es fundamental agilizar los procesos administrativos y asegurar el financiamiento adecuado para mantener el ritmo de la transición energética”.
La volatilidad de los precios de los commodities energéticos es otro factor crítico para Chile, dada su dependencia de los hidrocarburos y los mercados internacionales. “La diversificación de nuestra matriz energética y la inversión en tecnologías limpias son estrategias clave para mitigar los impactos de la volatilidad en los precios de la energía”, afirmó el investigador.
Dentro de este escenario, la electromovilidad es un pilar clave en la estrategia de transición energética de Chile. Uno de los proyectos que refuerzan esta transformación es el FIC-R “Plan de acción para la adopción de la electromovilidad en Ñuble”, ejecutado por la UCSC y financiado por el Gobierno Regional de Ñuble. Este proyecto busca generar un plan estratégico para la adopción segura y eficiente de la electromovilidad en la región, abordando brechas en infraestructura de carga, formación de capital humano y promoción del uso de vehículos eléctricos.
El Dr. Eduardo Espinosa, director del proyecto e investigador del Centro de Energía UCSC, explicó que “la electromovilidad es un pilar fundamental de la eficiencia energética, ya que los motores eléctricos pueden ser hasta un 80% más eficientes que los de combustión interna, reduciendo la demanda energética y la huella de carbono del transporte. Proyectos como este demuestran cómo la innovación local puede acelerar la transición energética en Chile, alineándose con los esfuerzos globales en sostenibilidad”.
En este contexto, la Planta de Hidrógeno Verde de la UCSC, financiada por el Gobierno Regional del Biobío, se posiciona como un hito clave en el desarrollo de energías limpias en Chile. Es la única de su tipo en universidades del país, contando con toda la cadena de valor del hidrógeno verde, desde su producción con energías renovables hasta su almacenamiento y aplicación industrial. Su impacto no solo radica en la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías, sino también en la formación de capital humano especializado, alineándose con la visión global de la transición energética.
A nivel internacional, otros países también se destacan en la transición hacia energías limpias. Según el Índice de Transición Energética 2024 del Foro Económico Mundial, Suecia, Dinamarca y Finlandia lideran el ranking global, gracias a sus políticas sostenibles y la adopción de tecnologías renovables. En América Latina, Brasil y Costa Rica acompañan a Chile en los primeros puestos regionales, reflejando el compromiso de la región con la sostenibilidad energética.