Cada día que una niña o un niño asiste a su jardín infantil o escuela, participa en experiencias de aprendizaje fundamentales para su desarrollo. En educación parvularia, la asistencia no es solo una rutina: es la oportunidad de vivir interacciones, juegos y descubrimientos que fortalecen el desarrollo socioemocional, el lenguaje y el vínculo con la comunidad educativa, sentando bases clave para su trayectoria futura.
Sin embargo, en Chile aún enfrentamos un desafío importante. Las ausencias frecuentes en los primeros años afectan la continuidad de los aprendizajes y dificultan que niñas y niños aprovechen plenamente estas experiencias. Por eso, promover la asistencia no es solo tarea de familias o centros educativos, sino de toda la sociedad.
Con ese propósito, desde Fundación Educacional Oportunidad impulsamos la cuarta versión de la campaña “Haz que Despeguen”, que releva el valor de asistir a clases todos los días. La iniciativa ya muestra resultados que inspiran: en sus primeras versiones, los ganadores viajaron a EE.UU. para conocer el Centro Espacial Kennedy, y en enero de este año, niñas y niños visitaron el Centro Espacial Nacional en Leicester, además de recorrer Londres.
Para muchas familias, este premio era impensado, y se hizo posible gracias a la buena asistencia. Es precisamente esa constancia —la que abre la puerta a cumplir sueños como este— la que también tiene un impacto profundo en el desarrollo de niñas y niños.
Cuando una familia logra asistencia constante, construye mucho más que un buen registro: favorece experiencias que sientan las bases del lenguaje, la lectura, la exploración del entorno, el pensamiento lógico y la motricidad.
Porque a veces, las grandes experiencias comienzan con algo tan simple —y tan poderoso— como llegar a clases todos los días.
María de la Luz González
Directora ejecutiva
Fundación Educacional Oportunidad



















