El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un alza de 1% en marzo, una cifra que se ubicó por sobre lo esperado y que estuvo impulsada principalmente por el aumento en los combustibles y en educación.
Según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el mayor impacto provino del transporte, especialmente por el incremento en las gasolinas, seguido por el aumento en la enseñanza universitaria, un comportamiento habitual en este periodo del año.
Impacto parcial y presión para los próximos meses
Pese a lo anterior, el académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes (Uandes) Nicolás Román señala que la cifra de marzo no refleja completamente el efecto del alza en los precios de los combustibles.
El economista detalla que, si bien el precio de las gasolinas registró fuertes incrementos, su efecto en el indicador fue acotado debido a la metodología de cálculo. “Las gasolinas suben un 30%, pero solo en la última semana, y como el INE hace una revisión semanal, y luego calcula un promedio que lo compara con el mes anterior, la incidencia de ese 30% fue solo un 8,2%”, explica.
Bajo ese punto, el académico de la Uandes recuerda que estos combustibles pesan cerca del 3,4% de la canasta del IPC.
Esto implica que una parte importante del impacto aún no se ha traspasado completamente a los precios. “El grueso de la variación la vamos a ver reflejada en abril. Por lo tanto, ya sabemos que abril va a tener una inflación también muy alta, quizás cercana a este 1%”, advierte.
Finalmente, Román destaca que, junto con el transporte, la enseñanza universitaria fue otro de los factores relevantes en el resultado, “por lo que el grupo educación es la segunda gran variación del mes”, concluye.





















