Cambiar el pizarrón por una caminata en medio de la naturaleza no debiera ser visto como un simple paseo recreacional: es una oportunidad para llevar el aprendizaje a la práctica. Bajo esa lógica, Good Neighbors Chile, ONG que realiza diversas acciones para desarrollar habilidades socioemocionales en niños y niñas, impulsa el programa “Conociendo mi territorio” en la Región de Valparaíso, donde estudiantes participan en recorridos por el Parque Quebrada Verde para conocer su entorno desde la experiencia directa.

“El programa se creó por la necesidad de que niños, niñas y adolescentes pudieran reconocer flora y fauna nativa del territorio, con el fin de poder protegerla. También se busca que ellos puedan identificar problemáticas del lugar a través de un recorrido físico, viendo en terreno qué es lo que está pasando con los monocultivos, con la presencia de especies invasoras y con la falta de flora nativa en el parque”, explica Paula Ruiz, Coordinadora CDP Valparaíso de Good Neighbors Chile.

La actividad se plantea como un trekking guiado en el que los estudiantes pueden observar en terreno qué está pasando con el ecosistema, identificar especies presentes y ausentes, y reconocer problemáticas concretas del lugar, como la sequía, la acumulación de basura o la presencia de flora exótica en un entorno que debería ser nativo.

La experiencia no se queda solo en lo ambiental. Uno de los cambios más visibles aparece en la forma en que los estudiantes participan durante la actividad. Grupos que llegan con altos niveles de energía o dispersión, a medida que avanza el recorrido, comienzan a enfocarse en lo que ocurre alrededor, a hacer preguntas y a involucrarse con lo que están observando. El hecho de estar en un entorno distinto también abre espacio para que el aprendizaje sea más activo y menos estructurado.

“Es una metodología viva, de recorrido, donde niños y niñas pueden ver directamente cosas que de otra forma solo verían en la teoría durante sus clases. Los estudiantes van haciendo descubrimientos, preguntan, se interesan y se concentran en lo que están viviendo en ese momento. Es una experiencia que los invita a observar y a entender desde lo que tienen al frente”, agrega Ruiz.

El componente grupal también es clave. Al tratarse de una caminata, los estudiantes deben avanzar juntos, respetar los tiempos de los demás y escucharse, lo que va reforzando habilidades como la empatía, el respeto y el trabajo en equipo. En ese proceso también se desarrollan competencias socioemocionales como el autocontrol, la regulación de la ansiedad y la capacidad de convivir con otros en un contexto distinto al de la sala de clases, donde el aprendizaje se construye de manera más colaborativa.

“Si no conocemos lo que nos rodea, entonces no podemos cuidarlo. Por eso buscamos que desarrollen la empatía entre ellos y con el territorio, que entiendan que proteger el medioambiente también tiene que ver con protegerse a sí mismos y a su comunidad, y que ese cuidado se puede construir de manera colectiva”, resume Ruiz.

El programa está dirigido principalmente a estudiantes de escuelas públicas, quienes muchas veces no tienen acceso a este tipo de salidas pedagógicas. Entre 2023 y 2025, la iniciativa ha beneficiado a cerca de 976 estudiantes y docentes de alrededor de 20 establecimientos de la Región de Valparaíso.

Sobre Good Neighbors Chile. Promovemos el desarrollo integral de niñas, niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad. Esto lo hacemos por medio de la creación de experiencias socioeducativas de innovación y vanguardia que potencien sus habilidades socioemocionales y cognitivas.

Más información en https://goodneighbors.cl

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Equipo Prensa
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