Un total de 23 jóvenes de Antofagasta se integran a Altonorte como parte de una nueva generación de aprendices para iniciar un intenso proceso de aprendizaje, ahora en el corazón de la fundición.
Dylan Geraldo egresó del Liceo Industrial Eulogio Gordo Moneo y tras estudiar ingeniería en ejecución mecánica en la Universidad de Antofagasta decidió ser parte de esta iniciativa, buscando -a sus 24 años- tener un primer acercamiento al mundo de la minería.
“Es una gran oportunidad porque no tengo experiencia laboral y esto me ayudará a formarme como profesional”, sostuvo este joven ingeniero antofagastino que asume este desafío con entusiasmo y ganas de aprender.
Él al igual que otros 22 jóvenes de diversas especialidades están viviendo esta valiosa experiencia, que les permitirá durante un año desempeñar funciones en áreas como Planificación, Balance Metalúrgico, Mantenimiento, Operaciones, Confiabilidad, Recursos Humanos, entre otras.
Este proceso de aprendizaje está acompañado por mentorías, donde cada aprendiz cuenta con un maestro guía para apoyar y potenciar su desarrollo. Rafael Jara es ingeniero de mantenimiento en Altonorte y cumplirá el rol de mentor. Desde esa posición asegura que su desafío es formar a profesionales más allá de lo técnico.
“Busco potenciar el talento mediante un acompañamiento cercano y empático, compartiendo mi experiencia para que el aprendiz crezca con excelencia profesional y, sobre todo, con gran solidez como persona”, precisó.
Programa Aprendices
El programa Aprendices es una iniciativa emblemática para Altonorte en formación de jóvenes en oficios propios de la operación, lo cual se traduce en una verdadera oportunidad para identificar nuevos talentos que posteriormente pueden integrarse de forma permanente a la compañía.
Esteban Toledo, gerente de Personas y Asuntos Públicos de Altonorte valoró esta iniciativa que por séptimo año consecutivo permite desarrollar el talento local, añadiendo que el 43% del total de aprendices que fueron parte de este proceso durante el año 2025 fueron contratados por Altonorte como trabajadores permanentes, lo que se traduce en una oportunidad real de desarrollo.





















