Formarse en inteligencia artificial ya no significa solo programar en un computador: ahora implica interactuar con un sistema físico capaz de moverse, percibir y aprender en tiempo real. Con la incorporación de un robot humanoide programable, la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) fortalece su apuesta por la formación avanzada en ciencia y tecnología, integrando docencia e investigación desde el pregrado hasta el doctorado en un entorno de experimentación aplicada.

A diferencia de otros desarrollos con fines principalmente demostrativos, este robot destaca por su carácter completamente programable, lo que permite trabajar con distintos niveles de complejidad formativa. De esta manera, estudiantes de pregrado podrán abordar tareas iniciales de programación y control, mientras que estudiantes de postgrado y doctorado podrán profundizar en el uso de inteligencia artificial avanzada, aprendizaje automático e interacción humano-máquina.

“La particularidad de este robot es que es programable, lo que nos permite trabajar con distintas etapas y niveles de complejidad en la formación. Los estudiantes de pregrado podrán realizar tareas más simples, mientras que los estudiantes de postgrado y, especialmente, de doctorado, podrán hacer uso de la inteligencia artificial incorporada en este robot”, explicó el Dr. Ricardo Bustos, académico de la Facultad de Ingeniería UCSC y Director del Comité Académico Interuniversitario del Doctorado en Inteligencia en Consorcio.

Desde el punto de vista académico, el trabajo con un sistema físico real representa una ventaja significativa frente a los procesos de simulación tradicionales. El robot cuenta con múltiples grados de movimiento, sensores, cámaras y un sistema de cómputo interno que le permite ejecutar algoritmos de inteligencia artificial en tiempo real, facilitando una experiencia de aprendizaje aplicada y de alta complejidad.

“Los estudiantes de postgrado tienen la oportunidad de trabajar con el robot humanoide más avanzado que existe actualmente en Chile, programarlo y hacer uso de sus capacidades, tanto en movimiento como en percepción del entorno e interacción con las personas, utilizando inteligencia artificial”, señaló el académico.

Uno de los aspectos más relevantes de esta incorporación es que ya existe participación activa de estudiantes en su desarrollo. Actualmente, un titulado de Ingeniería Civil Eléctrica de la UCSC, quien además cursa el Doctorado en Inteligencia Artificial, se encuentra trabajando directamente en la programación y uso del robot, evidenciando una trayectoria formativa continua que articula pregrado, postgrado e investigación aplicada.

La experiencia temprana con tecnologías de frontera permite que los estudiantes se familiaricen con sistemas que ya están comenzando a incorporarse en distintos sectores productivos y sociales. “La inteligencia artificial llegó para quedarse, y los robots humanoides también. La ventaja para nuestros estudiantes es que estarán familiarizados con estas tecnologías y sabrán cómo programarlas, lo que los posiciona de manera competitiva frente a otros profesionales”, agregó el Dr. Bustos.

Si bien en una primera etapa el robot ha cumplido un rol de demostración y divulgación científica, el foco institucional está puesto en su proyección académica, investigativa y de innovación aplicada. En ese contexto, ya se han iniciado contactos con actores del sector productivo para explorar posibles aplicaciones en ámbitos como la industria, la investigación en entornos complejos y el desarrollo de soluciones tecnológicas con impacto social.

La incorporación de esta tecnología se alinea con el objetivo de la UCSC de fortalecer la formación de capital humano avanzado con impacto regional y nacional. “La UCSC está tomando un liderazgo en el desarrollo y uso de robots humanoides. Es el más avanzado y el único programable en el país en este momento, y eso posiciona a la universidad y a sus estudiantes en un lugar destacado dentro de este ámbito”, sostuvo el académico.

El robot se encuentra alojado en la Facultad de Ingeniería y su desarrollo considera un proceso evolutivo de aprendizaje. Tras los primeros hitos -como la capacidad de caminar, correr y ejecutar movimientos complejos- el desafío ahora es avanzar hacia aplicaciones de mayor nivel, proceso que será liderado junto a estudiantes de pregrado y postgrado.

“Se abre un mundo de posibilidades en términos de aplicaciones. Son tantas que incluso cuesta dimensionarlas, y ahí es donde los estudiantes tendrán un rol clave, aportando creatividad y desarrollando proyectos que permitan aprovechar todo el potencial de esta tecnología”, concluyó el Dr. Ricardo Bustos.

Google News Portal Educa
Síguenos en Google Noticias

Equipo Prensa
Portal Educa